Intensa actividad se vivió en el Centro Cultural Helénico

El drama, la comedia y el clown fueron, entre otros, los géneros que estuvieron presentes en los espectáculos que acogió en 2013 el Centro Cultural Helénico, complejo de teatros y foros del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

El cartel de actividades inició con la obra "El viaje de Tina", cuya dramaturgia es de Berta Hiriart y la dirección escénica de Alicia Martínez. El montaje reflexiona sobre la relación del Día de Muertos y la Noche de Brujas o Halloween.

De acuerdo con el Conaculta, de abril a junio, la inocencia se mezcló con la venganza y la justicia en "Hard Candy", cuya historia gira en torno a la pederastia.

Por otro lado, la trata de personas se vio reflejada en la obra "Si un árbol cae" y en agosto se ofrecieron cuatro funciones de "La vida inútil de Pito Pérez".

Otro propuesta fue "Renfield, el apóstol de Drácula", cuyo protagonista es un agente de bienes raíces poseído por la fuerza vampírica, así como "Odysseus Chaoticus" y "iDoll", espectáculos de clown a cargo de la compañía israelí Ish Teatro.

Por otro lado, como parte del ciclo "Ópera Prima del Centro Cultural Helénico", en el Foro La Gruta se presentó la obra "La ley del ranchero", escrita por Hugo Salcedo y dirigida por Edgar Valadez.

En "Sumergibles", el público se identificó con los diversos momentos de la historia de una pareja, mientras que en "Los intachables", se recreó un bar de los años 20 y la prohibición de licor, a través de la dramaturgia de Gustavo Proal y la dirección de Roam León.

El mes de febrero estuvo protagonizado por Marilyn Monroe y James Dean, en la obra ficcional "Que se quede el infinito sin estrellas", del director y dramaturgo Ignacio Flores de la Lama.

La temporada de marzo mostró las repercusiones del miedo, la obsesión y los fantasmas, mediante la escenificación de "La representación", escrita por David Olguín y dirigida por Octavio Michel.

En "Los niños sacrificados", una mujer intercede en la vida de su amiga, quien junto a sus hijos vivió los maltratos y abusos de su marido.

Además, en "¡Uy, qué miedo!", de Verónica Albarrán, los monstruos impusieron moda y abordaron temas como el respeto, la unión familiar y la solidaridad.

En mayo, cuatro actores dieron vida a títeres para narrar la historia de Carlo, un viejo artesano creador de marionetas-artistas, en "Las aventuras de Buratino", y a través de seis obras reunidas se representó el abandono de los orígenes en "Exilio", cuya dirección estuvo a cargo de Sandra Félix.

También, se representó la comedia clásica de enredos y encanto del siglo XVII "La noche de San Juan", del dramaturgo español Lope de Vega, y el espectáculo unipersonal "Juana in a million", que ofreció funciones en junio.

A mediados de septiembre, Arturo Adriano dirigió "El rastro", la historia de dolor y culpa de Elena Garro; y el dramaturgo y actor Jorge A. Caballero retomó el tránsito de Venus por el Sol de 1874, en "Una historia olvidada".

Durante el último trimestre del año, el actor Abraham Stavans adaptó y dirigió la pieza "Duelo de almas", del dramaturgo Ronald Ribman, y se ofrecieron funciones de los montajes "El principito pintado", de Olivier Dautais y Arnaud Charpentier, y "Esta no es nuestra historia de amor".

Finalmente, Escuadrón Jitomate Bola montó el show "Cabaret Burdel", que incluye acrobacia, malabarismo, equilibrismo, danza, música, magia y arte clown.