Indígenas costarricenses aguardan hace 20 años que Congreso vote ley

Los pueblos indígenas de Costa Rica aguardan que la Asamblea Legislativa (parlamento unicameral) ponga a votación el Proyecto de Ley de Desarrollo Autónomo de los Pueblos Indígenas, estancado hace casi 20 años en el Congreso.

Se trata de que, de ese modo, el Estado costarricense salde lo que ese sector de la población de esta nación centroamericana describe como una deuda histórica, según lo explicado a Notimex por dirigentes indígenas.

Entre otros componentes, el proyecto procura que se respete el uso local de los recursos naturales en los territorios habitados por esos pueblos, así como la cosmovisión indígena.

Tras un incidente registrado en 2010 en la sede parlamentaria, cuando un grupo indígena que reclamaba pacíficamente la votación del proyecto, éste grupo fue desalojado del lugar por personal de seguridad y los pueblos optaron por no exigir más la votación.

Ante la omisión parlamentaria, las comunidades están ejerciendo la autonomía, explicó el dirigente bribri Sergio Rojas.

Rojas se refirió a lo ocurrido la tarde del 9 de agosto de 2010, cuando en el marco del Día Internacional de los Pueblo Indígenas, aproximadamente 30 representantes de los pueblos indígenas costarricenses llegaron a la sede de la Asamblea Legislativa.

Tras una conferencia de prensa en las instalaciones legislativas, en la que varios dirigentes reiteraron la exigencia de que el proyecto sea debatido y votado, el grupo anunció la decisión de permanecer pacíficamente en el lugar hasta lograr ese objetivo.

Los indígenas señalaron el hecho de que la autonomía indígena está determinada en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado en 1992 por Costa Rica, y que el proyecto de ley se encuentra estancado en el parlamento.

La iniciativa es considerada por los pueblos indígenas costarricenses como el instrumento necesario para la aplicación del convenio de la OIT en este país. El grupo fue desalojado durante la madrugada.

"Entonces, en esa fecha, nosotros decidimos no volver más a la Asamblea Legislativa, y decidimos también no seguir presionando el Proyecto de Ley de Desarrollo Autónomo", dijo Rojas.

Igualmente "que íbamos a ejercer la autonomía y lo hemos venido haciendo", contexto en el cual "estamos sacando a los no indígenas, de nuestro territorio", indicó.

El dirigente bribri hizo así referencia a personas que procuran apoderarse de tierras pertenecientes a comunidades indígenas, sin perjuicio de que son "tierras inalienables", respecto a las cuales "las comunidades tienen título de propiedad".

La decisión de los pueblos "ha obligado al gobierno a tener que aceptar una mesa de diálogo, a discutir los temas", agregó respecto a la mesa instalada en enero de este año en una comunidad en el sur costarricense.

"Como mesa de diálogo hemos sentido que ha sido un mecanismo de control político a las acciones que llevamos", dijo.

"Los plazos pasan y (de parte de) el gobierno no se ven hechos que convenzan, que realmente lo que dicen es cierto, que hay una buena voluntad, que nos quieren mucho y que están ayudando y que están trabajando", reflexionó.

"En las reuniones de mesa se dice todo eso, en los papeles se dice todo, pero en la práctica es otra cosa", denunció el dirigente.

La no gubernamental Misión Internacional de Observación de la Situación de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas (Miodhpi) realizó, en agosto de este año, una visita de cinco días a Costa Rica.

Al cierre de la estadía en este país el activista argentino de derechos humanos Adolfo Pérez Esquivel, quien encabeza el grupo, dijo que al igual que en otros países de América, en Costa Rica los indígenas son invisibilizados en materia de derechos.

Ello plantea la necesidad de cambio tanto de pensamiento como de políticas en la materia, planteó en conferencia de prensa.

En cuanto a Costa Rica los pueblos indígenas enfrentan problemas que requieren pronta solución, y que van desde autonomía hasta educación y salud, pasando por infraestructura vial.

Las autoridades deben tener en cuenta a estas comunidades y consultarlas, al emprender iniciativas tales como el proyecto hidroeléctrico "Diquís", en el sur del país, que afecta territorios indígenas, señaló.

"Los pueblos indígenas cuando reclaman de víctimas pasan a ser victimarios" y "de dueños del territorio pasan a ser invasores", lo que constituye uno de "los graves problemas", reflexionó el activista, quien en 1980 recibió el Premio Nobel de la Paz.

"Esto tiene que ver con toda una política, una cultura de comprender la realidad de los pueblos indígenas en el país", agregó.

Sector minoritario de los aproximadamente 4.3 millones de personas que constituyen la población de Costa Rica, los alrededor de 64 mil 500 indígenas de este país representan algo menos de dos por ciento de la población de esta nación centroamericana.

Asentados en 24 territorios, principalmente en las zonas norte, este y sur, los ocho pueblos indígenas del país -Bribri, Brunka, Cabécar, Chorotega, Guaymí, Huétar, Maleku, Téribe-, presentan algunos de los más altos índices de pobreza y exclusión.