Piensa Vergne en dar lo mejor de si, con Toro Rosso en el 2014

Aunque la puerta se le cerró para subir al primer equipo de Red Bull y ser compañero del intratable alemán Sebastian Vettel, el francés Jean-Eric Vergne espera paciente su momento.

Tras la marcha de Mark Webber este año de la Fórmula 1, el asiento se los disputaban varios pilotos entre ellos el galo, sin embargo, al final fue su compañero, el australiano Daniel Ricciardo el que elegido

"A mediados de la temporada pasada estaba satisfecho, se hablaba de esa posibilidad, al final no pudo ser, de todas maneras el hecho de seguir en Toro Rosso es un modo de ir mejorando, crecer como piloto, continuar aquí es una buena elección", dijo en declaraciones al Diario AS.

Jean-Eric, mencionó que ahora está enfocado en lo que viene, los cambios mantienen a todos en la expectativa y ansiosos por lo que sucederá en los test invernales en Jerez de la Frontera, esto ha sido un asunto que ya quedó en el pasado.

"Sería un error de mi parte seguir contrariado, debo mirar adelante y estar orgulloso de pertenecer a un equipo como este, sobre todo de seguir en F1, mucha gente nos considera afortunados de llevar estos coches", abundó.

Con un sexto puesto en Canadá, el francés dio a Toro Rosso, el mejor puesto en la historia de la escudería algo que lo llena de orgullo pues a pesar de las dificultades que tuvieron tras Silverstone con la adaptación a los neumáticos, se rescataron cosas positivas este año.

Sobre el eterno rival, Ferrari, señaló que el próximo año será divertido ver a dos grandes pilotos en el mismo equipo como lo son los campeones Fernando Alonso y Kimi Raikkonen, pues ambos tienen talento y siempre dan de que hablar.

"Es como cuando coincidieron Alonso y Hamilton, la única vez que Fernando tuvo un compañero tan fuerte como él, vimos sus límites, creo que ahora nos vamos a divertir aunque puede ser una bomba relojera.

Explicó que el año que viene, tiene la idea de que no puede haber peor coche del que ya se tenía, así que mantiene expectativas en tratar de dar lo mejor con lo que se tenga, sin fijarse un reto concreto.