Batalla judicial entre gobierno argentino y Clarín marcó 2013

La decisión de la Corte Suprema de Argentina de declarar constitucional la Ley de Medios se convirtió en la noticia más trascendente del año, porque implicó una dura derrota para el Grupo Clarín, el multimedios más poderoso del país.

La puja por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, mejor conocida como Ley de Medios, duró cuatro años y fue considerada "la madre de todas las batallas" en el largo enfrentamiento que el gobierno de Cristina Fernández y Clarín comenzaron en 2008.

El pasado 29 de octubre, apenas dos días después de las elecciones legislativas, la Corte Suprema sorprendió al dar a conocer un fallo que permitirá la modificación integral de los medios de comunicación en este país sudamericano.

Los magistrados pusieron fin así a una pelea legal que Clarín inició desde que la ley fue aprobada por el Congreso, a fines de 2009, al considerar que la norma era inconstitucional porque afectaba sus derechos adquiridos con respecto a las licencias que controlaba.

El máximo tribunal argentino rechazó los argumentos de Clarín y emitió un veredicto que benefició al gobierno, el cual celebró la decisión como una de las principales victorias políticas logradas desde que el kirchnerismo empezó a gobernar el país, en 2003.

El conflicto entre el emporio mediático y el gobierno comenzó en 2008, cuando estalló un conflicto agropecuario que hizo peligrar la continuidad de Fernández en la presidencial Casa Rosada.

Hasta entonces, ambas partes habían mantenido un "equilibrio de intereses" que permitió, por ejemplo, que el fallecido mandatario Néstor Kirchner, esposo de Fernández, aprobara la ampliación de licencias de radio y televisión en beneficio de Clarín.

"Clarín miente" se convirtió entonces en uno de los lemas preferidos del kirchnerismo, que se convirtió así en el primer gobierno desde el retorno de la democracia, en 1983, que se enfrentaba a un multimedios que se ufanaba de poner y quitar presidentes.

A partir de esta pelea, el Grupo Clarín se erigió como el principal opositor al oficialismo, con planas del diario y noticieros de radio y televisión plagados de noticias negativas, algunas manipuladas o inventadas, hacia todo aquello que tuviera que ver con el gobierno.

El kirchnerismo, en tanto, manipuló políticamente su pelea con Clarín para acusar al multimedios de mentir y de promover la destitución de un gobierno democrático, además de que le quitó millonarios negocios como los derechos de transmisión del fútbol.

Con un clima de extrema tensión entre kirchneristas y antikirchneristas alimentado por ambas partes, el fallo de la Corte Suprema era esperado como el fin de un partido digno de un Mundial de fútbol, que terminó ganando el gobierno.

Clarín, derrotado, deberá vender el próximo año centenares de licencias para cumplir con los límites impuestos por la ley a la que tanto se resistió, lo que debilitará la hegemonía mediática que logró mantener desde los años 80.