Permiten refrigeradores solares ahorros de hasta 19% de energía

El desarrollo y uso de un sistema de refrigeración solar térmico podría ser una alternativa viable para reducir contaminantes y generar ahorros energéticos de hasta 19 por ciento.

Así lo revela un estudio realizado por científicos del Centro de investigación de Energía (CIE), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Politécnico de Milano.

De acuerdo con la investigación, el acoplamiento de sistemas de refrigeración solar a los tradicionales en las instalaciones de las empresas alimentarias del país, podrían ayudar a reducir tanto el consumo de electricidad como las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Esto sería muy benéfico sobre todo en ciudades como Hermosillo, Sonora, donde son pocos los días en que la temperatura ronda en los cero grados centígrados, ya que la mayor parte del año es calurosa con un promedio de 30 grados o más.

Bajo esas condiciones, las empresas de alimentos se ven en la necesidad de operar sus sistemas de refrigeración las 24 horas del día, para procesar hasta 660 mil cerdos cada año, lo que representa también un alto consumo de energía.

Es por ello que el estudio realizado por estos tres centros de estudios buscan la manera de reducir hasta un tercio el consumo total de energía eléctrica en las grandes edificaciones.

Desde luego el coautor del estudio adscrito al CIE, Roberto Best y Brown, expone que esto es más fácil de lograr con empresas que sólo trabajan durante el día y no las 24 horas, como ocurre con las procesadoras de cerdos en Hermosillo.

El estudio subraya que con el uso de esta tecnología permitiría reducir hasta 95 gigawatts hora (GWh) en tan sólo 10 por ciento de la energía eléctrica utilizada para refrigeración, lo que equivale a 18.3 mil toneladas de dióxido de carbono menos en la atmósfera.

Al respecto, Best y Brown explicó que sólo se consideró 10 por ciento de la energía para obtener cifras realistas de ahorro, ya que pueden existir muchas barreras no técnicas que impidan el uso de la tecnología solar, como no contar con el área requerida para instalar colectores solares.

El principio que permite aprovechar la energía solar para aplicarse en sistemas de refrigeración se basa en aprovechar el calor de las moléculas, lo cual significa que estas tienen mucha energía respecto a otras que le rodean.

Así, uno de los principios físicos que utilizan los refrigeradores para enfriar alimentos es retirar esta energía a las moléculas que la contienen y transferirla a otros objetos.

Al hacerlo, los refrigeradores se valen de otro principio físico y que es que las sustancias cambian su estado (solido, líquido o gaseoso) dependiendo de la cantidad de energía que "ganen" o "cedan" del entorno.

Así, dentro de los refrigeradores tanto eléctricos como solares térmicos circulan sustancias llamadas refrigerantes, las cuales al quitarle la energía a los alimentos se transforman en vapor, y para convertir estos vapores de vuelta al estado líquido se valen de cambios de la temperatura y presión.

Los refrigeradores tradicionales comprimen los vapores mecánicamente para convertirlos en líquido, situación que varía en los refrigeradores solares donde el aumento de presión para hacer este cambio es distinto.

En este caso los refrigeradores solares transfieren la energía concentrada en los colectores a las sustancia refrigerantes, haciendo que sus moléculas se muevan más rápido y choquen entre sí.

De esta manera, "la función del compresor nosotros la sustituimos por una parte térmica, usamos mucho menos electricidad y mucha energía térmica" lo que se deriva en un respectivo ahorro de energía, conlcuyó Best y Brown.