Italia respalda su grandeza con cuatro Copas del Mundo

La selección de Italia tiene respaldada su grandeza con la obtención de cuatro Copas del Mundo y por ser uno de los candidatos al título cada cuatro años en el magno certamen que reúne a las mejores representaciones del orbe.

La "azzurra" es el segundo conjunto con más copas en la historia, solo por detrás de Brasil, que es pentacampeón y que en 2014 será anfitrión de la cita del orbe, donde sin duda Italia querrá hacerse presente de forma notoria.

Tras perderse el primer mundial, el de Uruguay 1930, "La "Nazionale" debutó cuatro años después en casa, gracias en parte al poder político de Benito Mussolini. En la gran final los transalpinos vencieron 2-1 Checoslovaquia, curiosamente en el Estadio Nacional del Partido Nacional Fascista.

En Francia 1938, como campeón defensor, Italia completó tal vez su mejor ciclo al obtener su segunda Copa del Mundo y de la mano del técnico Vittorio Pozzo conquistó tierras francesas con una victoria 4-2 sobre Hungría.

Para las siguientes cinco ediciones mundialistas Italia perdió jerarquía: en Brasil 1950, Suiza 1954, Chile 1962 e Inglaterra 1966 se quedó en la primera fase, mientras que en Suecia 1958 no se clasificó.

Fue en México 1970 cuando la "azzurra" volvió a dar de qué hablar en el magno evento y lo hizo de buena manera. Ganó 4-3 en tiempo extra el "partido del siglo" en semifinales contra Alemania, suficiente cansancio para caer en la gran final ante el Brasil de Pelé por 1-4.

En Alemania 1974 de nuevo tropezó en la primera ronda y en Argentina 1978 fue segundo del Grupo A en la segunda ronda, detrás de Holanda, por lo que no pudo jugar la final y en el duelo por el tercer puesto cayó contra Brasil. Pero "La Nazionale" tendría paciencia y cuatro años más tarde volvió a tocar la gloria.

Para la competencia de España 1982, los italianos, de la mano de su portero Dino Zoff y del delantero Paolo Rossi, alzaron su tercer trofeo mundialista al vencer 3-1 a su similar de Alemania en el Santiago Bernabéu, el que significó su tercer cetro mundial.

En México 1986 no pudo defender su título y dijo adiós en octavos de final al caer 0-2 ante la Francia de Michel Platini; en el segundo mundial que albergaron, en 1990, estaban obligados a realizar un gran papel y coronarse, pero fracasaron en su intento.

Italia fue víctima de los penales, pues los argentinos Diego Armando Maradona, amado en Nápoles, y el portero Sergio Goycochea, eliminaron a los anfitriones por 5-4 en semifinales en San Paolo, hogar de Diego con su club.

La maldición desde el manchón penal volvió en Estados Unidos 1994. Italia, de la mano de Roberto Baggio, llegó a la gran final y el mismo "Il Divino", quien erró su disparo, le permitió a Brasil llevarse el trofeo para dejar a Italia otra vez como subcampeón.

No hay mal que dure cien años, pero para la "azzurra" el mal de los penales le duró ocho, tres mundiales, pues en Francia 1998 ante el local cayó en cuartos de final. Baggio alejó fantasmas al anotar su disparo, no así Demetrio Albertini y Luigi Di Biagio, que fallaron.

En el primer mundial en Asia y de manera conjunta para Corea del Sur y Japón, los transalpinos ya no sufrieron con los penales, pero sí con el arbitraje, pues el ecuatoriano Byron Moreno les anuló dos goles, marcó un penal a favor de Corea del Sur y expulsó a Francesco Totti en la derrota 1-2 tiempo extra, en octavos de final.

El cuarto título llegó en Alemania 2006 luego de los tragos amargos. La "azzurra" se coronó y con cinco penales acertados para vencer a Francia y obtener su cuarto mundial. En Sudáfrica de nuevo no pudo defender el título y en primera fase dijo adiós.