Papa Francisco fue un imán para las redes sociales en 2013

Desde su elección en marzo de 2013, el Papa Francisco se ha convertido en un imán de seguidores en las principales redes sociales como Twitter y Facebook.

Apenas el 12 de diciembre pasado la presencia del obispo de Roma en Twitter cumplió un año. La llegada de Benedicto XVI a ese foro arrastró miles de adhesiones, pero también desató encendidas y hasta insultantes polémicas.

Con Jorge Mario Bergoglio las cosas cambiaron significativamente. Desde el inicio de su pontificado ha sumado decenas de miles de "followers", día tras días, en las nueve cuentas linguísticas relacionadas con @pontifex.

Este viernes 27 de diciembre se informó que el Papa superó la barrera de los 11 millones de seguidores, convirtiéndose en el jerarca religioso con mayor consenso en la red de "microblogging" y el segundo a nivel mundial dentro de los líderes, sólo detrás de Barack Obama.

Justo cuando la prestigiosa revista Time de Estados Unidos lo eligió como "hombre del año", se supo también que el pontífice fue el tema más comentado tanto en Twitter como en Facebook.

El obispo de Roma superó incluso la atención en personajes como el príncipe Guillermo de Inglaterra, el tifón Haiyan en Filipinas, la muerte de Margaret Tatcher y la de Nelson Mandela, según datos de los propios sitios web.

Lo más sorprendente es que antes de ser elegido para dirigir a la Iglesia católica, Bergoglio nunca había utilizado estos instrumentos digitales, apenas tenía una dirección de correo electrónico que leía de vez en cuando.

"Este Papa ciertamente no tiene experiencia con la tecnología y aún así, teniendo 76 años, vive la lógica de la comunicación actual, propia de las redes sociales", aseguró en entrevista con Notimex el sacerdote Antonio Spadaro.

Director de la revista La Civiltà Cattolica, Spadaro fue el autor de la primera gran entrevista periodística al nuevo Papa que dio la vuelta al mundo en septiembre, cuando fue difundida por 17 publicaciones jesuitas a nivel internacional.

Spadaro destacó que Francisco ama hacer partícipe a las personas a las cuales se dirige y por eso desde el inicio, cuando se asomó a la Logia de las Bendiciones de la Basílica de San Pedro (tras ser elegido), pidió primero oraciones por él.

Recordó cuando el líder católico sorprendió a un grupo de jóvenes en la Basílica vaticana con quienes se tomó una "autofoto", conocida en el lenguaje digital como "selfy", la cual dio la vuelta al mundo.

"El Papa no se deja fotografiar sino que pide ser fotografiado junto a los demás. De esta manera convierte en actores a aquellos que están ahí sólo en teoría para retratarlo. Casi una lógica de red social", estableció.

Además de su notable presencia en las redes sociales, Bergoglio ha sido reconocido también por sus dotes de gran comunicador.

Por ejemplo, el Instituto Europeo Tercer Milenio le otorgó el premio "Comunicación simple" y la delegación en Roma lo proclamó "Comunicador del Año".