Más del 20% de hogares yucatecos son liderados por mujeres

En Yucatán, 22 de cada 100 mujeres se han convertido en jefas de familia, asumiendo la doble función de aportar a la economía familiar y ser amas de casa, afirmó la directora del Instituto de Equidad de Género de Yucatán (IEGY), Rosario Cetina Amaya.

La funcionaria estatal indicó que el número de mujeres que lideran un hogar por haber sido abandonadas, son madres solteras o viudas, va en aumento, además, muchas otras mujeres, aun con pareja, se suman cada día a la fuerza laboral.

"Además de que salen muy temprano a trabajar a una maquiladora, a un supermercado, a una tienda ganando un salario mínimo, llegan muy tarde a cocinar para el día siguiente y atender a los hijos, a ver si ya hicieron la tarea y hacerla con ellos", expuso.

Sin embrago, refirió, la madre trabajadora también debe de enfrentar la cultura del machismo, pues además de velar por los hijos y proveer, "nos encontramos con hombres que pese a que la mujer suma su esfuerzo al bienestar de la familia, las celan, cuestionan su vestimenta, aún cuando ellas tienen esa libertad de salir a trabajar.

"Desde que nacemos, las madres y los padres queremos que sea varón, todo de azul; creamos esos estereotipos que dañan a la familia, cuando bien puede ser un niño o una niña la que nazca primero", dijo.

Con mucha frecuencia, indicó, "olvidamos que la igualdad de derechos se da desde que la mujer está en el vientre de su madre, que tiene derecho a estudiar, a salir adelante".

Antiguamente la madre decía "no estudias por ser mujer, pero hoy la mujer está decidida a capacitarse, a estudiar, para ayudar a la familia", agregó.

Sin embargo, añadió, la realidad de la mujer y de las madres yucatecas dista mucho de ser igualitaria, ya que mientras muchas mujeres de la ciudad pueden sacar adelante a sus familias por cuenta propia, en muchas comunidades rurales dependen completamente de su pareja.

En muchas comisarías lejanas de municipios como Chichimilá y Valladolid, "hemos encontrado que cuando llevamos nuestros servicios, las madres de familia no salen; salen los niños y los varones a disfrutar de todos los servicios, pero las mamás, desde la ventana de la casa miran que pasa", manifestó.

Sin embargo, su naciente incorporación a proyectos productivos municipales, junto a otras mujeres de la comunidad a la que pertenecen abre una nueva posibilidad de aportar a la economía familiar, sin que ello se perciba como el abandono del hogar.

Cetina Amaya señaló que si bien es cierto que el ser madre trabajadora implica un doble sacrificio, este se potencia en aquellas mujeres "que tienen un hijo con capacidades diferentes y que desde muy temprana hora los llevan a sus terapias, a sus doctores, en sillas de ruedas, atendiéndolos".

Pero también, están la madres que "han perdido a sus hijos en accidentes, que tienen cáncer y problemas de salud, los que están en los hospitales. Creo que toda mujer debe de ser valorada los 365 días del año", resaltó.

En este rubro también están las mujeres maltratadas, las cuales en el primer trimestre del año suman unas mil 500 que recibieron atención en el IEGY.

Cada día, expresó, más mujeres conocen sus derechos. Por historia, tradición o cultura siempre el hombre es quien que provee el hogar, y hoy la mujer ya está más decidida a salir a trabajar para ayudar a la economía del hogar.