Vigente el legado literario de Juan García Ponce

Tras varios años de lucha contra la esclerosis múltiple que lo puso en silla de ruedas desde 1967, el escritor mexicano Juan García Ponce falleció hace una década, el 27 de diciembre de 2003, en su casa de Coyoacán, en esta ciudad.

Su vasta obra lo ha colocado como uno de los principales pensadores hispanoamericanos del siglo XX.

Miembro de la llamada Generación del Medio Siglo, García Ponce nació en Mérida, Yucatán, el 22 de septiembre de 1932, pero llegó a la capital mexicana en 1945 para estudiar Literatura y Arte Dramático en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Sus biógrafos recuerdan que fue becario del Centro Mexicano de Escritores, de la Fundación Rockefeller y de la Fundación de Guggenheim.

Bajo el seudónimo de Jorge Olmo, colaboró como crítico literario en la "Revista Universitaria de México", en los suplementos "México en la Cultura" y "La Cultura en México", en 1963; en la "Revista Mexicana de Literatura" y en otras publicaciones especializada del país y el extranjero.

De 1973 a 1976 fue miembro de la redacción de la revista "Plural". En 1985 fungió como director de la Colección Poemas y Ensayos de la UNAM.

También fue profesor de Letras Alemanas en su antigua facultad, e impartió composición dramática en la Escuela de Arte Dramático del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Algunas de sus obras más notables son "Antología personal" (1980) y las recopilaciones de cuentos "La noche" (1963), "Figuraciones" (1982) y "El gato" (1984).

Entre sus novelas se encuentran "Figura de paja" (1964), "La casa en la playa" (1966), "La cabaña" (1969), "La vida perdurable" (1970), "La invitación" (1972), "Crónica de la intervención" (1982), "De ánima" (1984) e "Inmaculada o los placeres de la inocencia" (1989), entre muchas otras.

A lo largo de su carrera, Ponce recibió numerosos premios y reconocimientos, como el Ciudad de México por la obra de teatro "El canto de los grillos" (1956), el "Xavier Villaurrutia" (1972), el "Elías Sourasky" de Literatura (1977), el Anagrama de Ensayo por "La errancia sin fin: Musil, Borges, Klossowsky" (1981).

En 1982 el gobierno de Austria le otorgó la Gran Cruz de Honor para las Ciencias y Artes de Primera Clase. En 1989, García Ponce recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura.

En 1991, tras la publicación de la novela "Inmaculada o los placeres de la inocencia", recibió los Premio Nacional de Literatura "Antonio Mediz Bolio".

Para 1993 lo condecoraron creador emérito del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Tres años más tarde la Universidad y el Gobierno del estado de Yucatán lo condecoraron con la Medalla Eligio Acona.

El 27 de diciembre de 2003 fallecía uno de los miembros pertenecientes a la llamada Generación del Medio Siglo o Generación de la Casa del Lago. En la actualidad, Ponce es considerado uno de los escritores latinoamericanos más relevantes.