Marcó espionaje estadunidense actualidad de la UE en 2013

El escándalo sobre el espionaje cometido por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos a autoridades y empresas de la Unión Europea marcó a la mancomunidad en 2013.

El pasado 21 de octubre, el diario francés Le Monde denunciaba basado en documentos recopilados por el excontratista de la NSA, Edward Snowden, que la inteligencia estadunidense habría accedido a 70.3 millones de datos telefónicos de ciudadanos franceses, entre diciembre de 2012 y enero de este año.

Días después, la prensa alemana revelaba que la NSA habría igualmente intervenido el teléfono de la canciller federal Ángela Merkel.

No obstante, el caso no ha debilitado la relación entre las dos potencias mundiales, que anunciaron en junio pasado el inicio de negociaciones bilaterales para un tratado que dará origen al mayor área de libre comercio del mundo.

Pese a la presión del Parlamento Europeo (PE) para que suspendiera el proceso en represalia, los socios de la UE decidieron seguir adelante, argumentando que el pacto generará unos 275 mil millones de euros (201.6 mil millones de dólares) anuales en beneficios para ambas partes.

La segunda ronda de pláticas tuvo lugar en Bruselas a mediados de noviembre pasado y una tercera ronda estaba prevista para este mes de diciembre, en Washington.

En el campo económico, la actualidad europea fue marcada por la estabilización del desempleo en 10.9 por ciento desde julio pasado en el conjunto de los Veintiocho, luego de alcanzar un máximo histórico de 11.1 por ciento a principios de año.

También destacó la recuperación del Producto Interno Bruto (PIB) europeo, que pasó de las cifras negativas a un crecimiento nulo.

En el plano internacional, la UE aceptó levantar por seis meses parte de sus sanciones contra Irán como contrapartida en un histórico acuerdo por el que el país islámico suspendería su controvertido programa nuclear.

Además, empezó en octubre pasado los preparativos para revisar su tratado de libre comercio con México, con lo que las autoridades mexicanas pretenden ampliar el acceso de sus bienes agropecuarios al mercado europeo, así como las inversiones europeas en ese país.