Busca Biblioteca Vasconcelos normar su estado jurídico

Actualmente se trabaja en el cierre de la primera parte del diagnóstico de la Biblioteca Vasconcelos localizada en Buenavista, "espacio que ha crecido mucho, al tiempo que el público se ha apropiado de el, a pesar del trato que ha recibido durante las pasadas administraciones".

Así lo aseguró, en entrevista con Notimex, el director general de ese recinto, Daniel Goldin Halfon, quien aseveró que hoy se realiza un dictamen para saber quiénes son las personas que frecuentan la biblioteca, lo que permitirá analizar el acervo y conocer su movilidad entre los usuarios.

En 2013, aseveró, la Biblioteca Vasconcelos recibió 1.9 millones de personas y en 2014 "trabajaremos para normar la situación jurídico-administrativa del recinto, dotarlo de autonomía y lograr recursos con la finalidad de que el número de usuarios beneficiados aumente".

Dijo que el próximo año se detonará un programa educativo, informativo y cultural que haga de la Biblioteca Vasconcelos un espacio mucho más vivo, "porque es el espacio cultural más visitado del país, sólo después del Museo Nacional de Antropología e Historia y las Pirámides de Teotihuacán".

Eso quiere decir, destacó el director, que el espacio bibliográfico y de múltiples actividades culturales tiene una muy buena estrella, "aunque se debe trabajar mucho, más de lo que hemos hecho, para cambiar la imagen tan injustamente negativa con la que nació hace dos administraciones federales".

En otro orden, dijo que iniciado hace cuatro sábados, interrumpido por estas fiestas navideñas, y listo para reanudar en enero, el proyecto de acercar a los músicos del Tianguis del Chopo a la Biblioteca Vasconcelos poco a poco se consolida, para hacer de ese recinto un sitio de amplio espectro cultural.

Durante una de las últimas actividades de 2013 en ese recinto, Daniel Goldin Halfon comunicó que en cada sesión, de carácter sabatino, asiste un bajista, un guitarrista o cualquier otro músico, quienes ofrecen clínicas a niños, jóvenes y adultos.

Explicó que al principio era un poco desconcertante, porque los críticos más ácidos y los puristas de la cultura nacional pensaban que una biblioteca no es el lugar más adecuado para que el público reciba clases de música y mucho menos un recinto para que abra sus puertas al rock o a la gente del Chopo.

"Sin embargo, la propuesta es clara: que se integre la comunidad, de lo más heterogénea posible, y pueda formar una amalgama donde exista lo diverso, gente que ame la música clásica, el jazz, el blues, el rock o la popular de distintas partes del mundo, y gente que le guste el silencio. Todo en armonía".

En ese sentido, el entrevistado subrayó que, si un espacio como éste desea tener un sentido social, debe saber también absorber la diversidad que en el terreno artístico y cultural se da en este país.

Y para apuntalar ese espíritu, añadió Goldin Halfon, esas clínicas son absolutamente gratuitas para todos.