Tiene el INAH un 2013 intenso y de contrastes

La repatriación de tres piezas prehispánicas, la reapertura de la sala de Flora y Fauna en el Museo del Templo Mayor, el hallazgo de una ofrenda prehispánica en Tlatelolco y el arte de la India en el Museo Nacional de Antropología, son algunas de las actividades que realizó en este año el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

En el 2013, la institución que se dedica a la conservación y difusión del patrimonio arqueológico, antropológico, histórico y paleontológico de la nación, tuvo un año de contrastes, siendo el nombramiento de María Teresa Franco como titular de la institución y el dictamen sobre los daños a la escultura de El Caballito de Manuel Tolsá, los temas que dieron de qué hablar.

En julio pasado, María Teresa Franco asumió la dirección del INAH, en sustitución de Sergio Raúl Arroyo.

En el caso de la intervención al monumento ecuestre a Carlos IV de España, conocido como "El Caballito", ordenada por funcionarios de la Ciudad de México, el INAH determinó tras una evaluación que el trabajo realizado ocasionó daños irreversibles a la obra y llamó a iniciar un proceso para estabilizar y restituir los elementos necesarios en busca de garantizar su conservación.

Excavaciones, visitas virtuales a zonas arqueológicas, el rescate y restauración de monumentos históricos, el 69 aniversario del Museo Nacional de Historia (MNH) del Castillo de Chapultepec, el Encuentro Nacional de Fototecas, el lanzamiento del Atlas Etnográfico de Hidalgo, el cual reúne la riqueza cultural de los pueblos otomíes, resaltan entre la serie de actividades realizadas en este año que concluye.

En el recuento de este 2013, destaca la repatriación de tres piezas prehispánicas el pasado 15 de agosto. Se trata de piezas de gran tamaño relativas a una escultura de serpiente, una lápida del dios de la lluvia y una estela con la representación de un gobernante.

Las obras, presentadas en una exhibición en el Museo Nacional de Antropología, fueron entregadas por el Lowe Art Museum de la Universidad de Miami, Florida, al Estado mexicano en un acto de buena voluntad y respeto tanto a la legislación del país como a los acuerdos internacionales.

De igual manera, más de cinco mil objetos arqueológicos de los periodos paleoindio y prehispánico, fueron repatriados.

Se trata de piezas que fueron repatriadas a México a finales del año pasado, luego de haber sido incautadas en Estados Unidos y Alemania. Entre los materiales registrados destacan dos puntas Clovis y Folsom, de más de 11 mil años de antigüedad, así como un escarificador utilizado por cazadores recolectores para hacerse diseños en la piel.

Los antiguos objetos fueron entregados en dos lotes al INAH, el 25 de octubre y 23 de noviembre de 2012, como parte del Programa para Procurar la Recuperación de Bienes Culturales, que implementan la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Procuraduría General de la República, el INAH y el Instituto Nacional de Bellas Artes.

Al continuar con las exposiciones el Museo del Templo Mayor exhibió 'Teotihuacán. Tres pirámides en el paisaje ritual', integrada por cerca de 90 piezas prehispánicas y entre las que destacan objetos descubiertos en las ofrendas conmemorativas de las pirámides del Sol y de la Luna, así como del Templo de la Serpiente Emplumada.

Una pequeña máscara de serpentina de más de mil 900 años de antigüedad y seis cuchillos con forma de serpiente, materiales descubiertos en las ofrendas conmemorativas de las pirámides del Sol y de la Luna, respectivamente, fueron otras de las piezas estelares de la exposición.

Por su parte, el Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica en la ciudad de Puebla, presentó una exposición en donde el rito de coronación de la Virgen María, uno de los más importantes dentro de la tradición católica y de mayor devoción popular, fue la temática.

La muestra se compuso de 16 piezas inéditas, entre las que se encuentran siete óleos de distintas advocaciones de la Virgen, uno de ellos en lámina de cobre y otro que lleva la firma de un pintor de nombre Priego.

Tres coronas e igual número de escapularios con el monograma de María confeccionados en seda e hilo de oro, así como un cetro, un medallón de madera, un estandarte con hilo de plata y oro perteneciente al templo de Santa Mónica, destacaron entre las obras.

Luego de un año y medio de labores, el Museo del Templo Mayor reabrió este 2013 sus salas de Flora y Fauna, con temáticas nuevas, como la taxidermia, así como piezas inéditas, entre ellas un peto de papel amate, textiles y una escultura en roca volcánica de una cabeza de águila.

Ahora, el público observa contenidos actualizados, una museografía totalmente renovada y 338 objetos entre restos botánicos (algodón, agave, chía), huesos de animales (pumas, águilas reales, lobos, entre otros) y materiales arqueológicos, como esculturas en piedra, piezas de madera o representaciones de animales y plantas.

De acuerdo con el INAH, las obras y objetos ahora exhibidos, producto del avance de las investigaciones y excavaciones del Proyecto Templo Mayor, donde se han recuperado materiales de flora y fauna.

Otra de las exposiciones que capturó la atención este 2013, fue "Visiones de la India. Pinturas del sur de Asia del San Diego Museum of Art", presentada en el Museo Nacional de Antropología (MNA).

Más de un centenar de magníficas ilustraciones en pequeño formato creadas en la India entre los siglos XII al XIX, cuyo reconocimiento mundial se debe a su riqueza gráfica y a la confluencia de valores estéticos e ideales indios y europeos, fueron presentadas en la sala de exposiciones temporales de dicho recinto.

Manuscritos iluminados budistas, jainitas e hinduistas; libros ilustrados de poesía persa, álbumes reunidos por los soberanos de la corte mogola, y hojas sueltas pintadas para los colonos ingleses, dieron cuenta de esta manifestación artística a lo largo de más de 700 años.

Por lo que hace a los hallazgos, arqueólogos del INAH localizaron tres canchas de juego de pelota, un par de edificaciones denominadas "balcones" y un área habitacional de más de mil años de antigüedad en la zona arqueológica de El Tajín, en Veracruz.

Mientras que en la zona arqueológica de Tlatelolco, se halló el cráneo de un individuo decapitado de 500 años de antigüedad; dicho hallazgo forma parte de una pequeña ofrenda localizada al pie del Templo Mayor del sitio prehispánico.

El resto óseo corresponde a un joven adulto y se encontraron depositado ssobre una vasija. Ambos materiales se localizaron a un nivel que está relacionado con la etapa constructiva VII-A del Templo Mayor, correspondiente a los años 1500 y 1515 d.C.

De igual manera en el Centro Histórico de esta capital, tres entierros, ofrendas y restos de pisos de más de 500 años de antigüedad, así como restos de canales que datan del siglo XVIII a principios del XX, y fragmentos de muros coloniales, salieron a luz en esa zona, derivado de trabajos de actualización de la red eléctrica, que son supervisados por el INAH.

Dichas labores de infraestructura se efectúan desde 2010 a la fecha por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con el objetivo de renovar la infraestructura eléctrica que lleva más de 50 años en operación.

En cuanto a los trabajos de restauración, el INAH llevó a cabo diversas obras a objetos y obras de gran relevancia y que sin duda, forman parte del patrimonio de este país, entre las que resalta: la Bandera de la Revolución Mexicana.

Se trata de la pieza que fue defendida a sangre y fuego por la brigada Zaragoza durante la Revolución Mexicana. Fue fabricada con motivo de la fundación de la División del Norte, el 29 de septiembre de 1913, y sirvió de estandarte en varias batallas de dicho regimiento comandado por el general brigadier Eugenio Benavides, que peleó al lado del general Francisco Villa.

Asimismo, un conjunto de cinco fotografías en blanco y negro, tomadas hace 155 años por el explorador francés Désiré Charnay, que integran la vista panorámica más antigua de la Ciudad de México, fueron restauradas por profesores y alumnos de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), del INAH.

Por último, figura un manto del siglo XVIII, que destaca por ser de los cinco que se conocen a nivel mundial elaborados bajo la técnica de plumón hilado y torcido.

La pieza es uno de los pocos ejemplares de la labor de manos indígenas, que presenta iconografía prehispánica y virreinal.

El textil de gran formato, perteneciente al acervo del Museo Nacional del Virreinato (MNV), fue elaborado en el pueblo de Zinacantepec, en el Valle de Toluca, Estado de México, y donado alrededor de 1930 al Antiguo Museo Nacional que se ubicaba en la calle de Moneda, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

En cuanto a las conmemoraciones no podía faltar el 69 aniversario del Museo Nacional de Historia (MNH) "Castillo de Chapultepec", que lo celebró con la restauración de "Las Bacantes" que no son más que cinco figuras femeninas que rodean el alcázar del Castillo.

Situadas en el Patio de Escudos, las figuras femeninas se identifican de acuerdo al objeto que les acompaña y acción: con un lirio, bailando junto a una leona o pantera, sosteniendo una copa, y tocando el pandero, como parte de lo más sobresaliente de las actividades realizadas este año por el INAH.