Desea Amaya Saizar preservar el legado musical de Trigo Limpio

Con la finalidad de preservar las canciones del grupo Trigo Limpio y continuar con el romanticismo que caracterizó la década de los 80, la cantante española Amaya Saizar ha decidido establecer su residencia en este país, en el que se siente amada.

"Estoy feliz porque se me ha cumplido el sueño de quedarme en México para cumplir mi objetivo de impedir que mueran los temas del trío, deseo que sigan vigentes porque mientras yo esté viva Trigo Limpio estará vivo", señaló Amaya.

En tanto, la vocalista se prepara para despedir el año con un espectáculo que presentará el 31 de diciembre en un hotel ubicado en Reforma, en el que además de cantar los temas que dieron fama a Trigo Limpio, rendirá un homenaje al compositor español Juan Carlos Calderón.

En el "show" de fin de año, Amaya hará mancuerna con el regiomontano Nicho Hinojosa con quien, si el tiempo lo permite, podrían preparar algún dueto, si no fuera posible cada uno ofrecerá un recital con sus mejores temas, para recibir el Año Nuevo.

Por otro lado, comentó que entre sus planes para el año siguiente tiene una gira por la República Mexicana y la grabación de un disco doble en el que cantará los éxitos de Trigo Limpio con nuevos arreglos y "probablemente algunos temas en inglés".

Aseveró que le gusta cantar ante el público mexicano porque es "cariñoso, entrañable y muy cálido", tanto que considera que Trigo Limpio y México tienen una complicidad, luego que el público nacional convirtiera en éxito temas como "Rómpeme, mátame", "Cinco canas más", "Arena", "María Magdalena", entre otras.

Enfatizó que "hay una corriente mundial, no solamente en México, en la que la gente quiere escuchar canciones de los 80 y tengo la suerte de haber pertenecido a esa década tan prodigiosa.

"Por ello vamos a volver a grabar los éxitos de Trigo Limpio, haré un homenaje a los 80", sostuvo Amaya, quien elegirá en enero el repertorio que conformará el disco.

Atribuye que la gente quiera escuchar las canciones de los 80 porque "vivimos en un mundo catastrófico y los recuerdos de esa época son bonitos comparados con el mundo actual, en el que se han perdido valores, respeto y educación.

"En aquel tiempo había otra forma de comportamiento además la música era romántica y la gente quiere recuperar ese amor y esa sensibilidad", concluyó.