Reflexiona "De tal padre tal hijo" lo que son los lazos sanguíneos

Plantear una reflexión sobre lo que representan los lazos sanguíneos a partir de una historia que tiene que ver con el intercambio de bebés, fue lo que llevó al cineasta japonés Hirokazu Koreeda a filmar "De tal padre tal hijo", que se estrenará en salas de esta capital el próximo 3 de enero.

En la cinta, que obtuvo el Premio del Jurado en el Festival de Cannes y el Premio del Público en el Festival de San Sebastián, destaca no sólo la dirección de Koreeda y la fotografía de Mikiya Takimoto, también las actuaciones de Masaharu Fukuyama, Yoko Maki, Jun Kunimura, Machiko Ono y Lily Franky.

En una entrevista difundida por la productora y distribuidora Mantarraya, el cineasta explicó que la idea de la película surgió a partir de su deseo por trabajar con el músico y actor Masaharu Fukuyama, y luego de pensar en distintos temas, optó por verlo interpretar a un padre.

Koreeda eligió el tema de intercambio de bebés porque él es padre de un niño de cinco años, justo como el protagonista de la historia, y quiso reflexionar acerca de lo que los lazos sanguíneos significan y para hacer más interesante la historia colocó al protagonista como víctima del intercambio de bebés.

Para escribir el guión, el cineasta tuvo que investigar algunos incidentes de confusión de bebés que ocurrieron en Japón durante el "Baby Boom" de 1960, aunque no está basado en un caso específico.

Destacó que trabajar con Fukuyama fue una experiencia agradable, "aunque era un nuevo tipo de película y personaje para él, hizo un excelente trabajo expresando debilidad y frialdad en su papel y su crecimiento personal".

Sobre los demás personajes de la historia, detalló que Machiko Ono interpreta a una mujer cuya obediencia a su marido hace pensar en la llamada esposa japonesa tradicional, durante la primera mitad de la película, pero conforme avanza la historia, un sentimiento de repugnancia la ayuda a encontrar la fuerza como madre.

Mientras que con los personajes infantiles, el cineasta buscó mostrar el contraste de carácter entre los dos niños, "el objetivo era hacer resaltar sus dos diferentes personalidades en la película y como los niños tienen seis años, preferí que expresasen confusión en lugar de tristeza, ante la situación".

Finalmente, Hirokazu Koreeda confesó que con esta película revivió de manera personal todo aquello por lo que el protagonista pasó: preocupación, toma de decisiones, arrepentimientos.

"Espero que ésta sea una oportunidad para mí y la audiencia para pensar que tipos de posibilidades, estas familias pueden tener, si quedarse con sus hijos o preferir el lazo sanguíneo", finalizó.