Reconoce Obama que espionaje de NSA requiere "refinarse"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció hoy la necesidad de modificar la recolección de datos y monitoreo electrónico de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), a fin de restaurar la confianza pública sobre estas actividades.

"Tengo confianza en que la NSA no está llevando un monitoreo nacional o espiando a la gente, pero reconozco que conforme las tecnologías cambian tenemos que refinar ésto aún más para darle a la gente más confianza", dijo Obama en su última rueda de prensa del año.

No obstante, insistió en la necesidad de mantener este programa de cara a los retos que confronta la seguridad nacional de Estados Unidos y en un mundo interconectado que ha hecho desaparecer las fronteras, complicando la tarea de garantizar la seguridad de los estadunidenses.

El mandatario reiteró que si bien hay justificaciones para un debate sobre estas actividades, éste debe darse de una manera responsable, al insistir en el daño provocado por las revelaciones del ex contratista de la NSA, Edward Snowden.

"Hay una manera de tener esta conversación sin que haya daños. Creo que así como ha sido importante y necesario este debate, también lo es tener en mente que ha dañado las capacidades de inteligencia y la diplomacia de Estados Unidos", afirmó el gobernante.

Periodistas pidieron a Obama opinar sobre una idea sugerida en fecha reciente por un abogado de la NSA sobre la posibilidad de otorgar un perdón a Snowden a cambio de rescatar la información que aún tiene en su poder, pero evitó pronunciarse al respecto.

El mandatario dio a conocer igualmente que durante las próximas semanas evaluará las 46 recomendaciones presentadas por un panel de expertos sobre la operación de la NSA y cómo implementar algunas de ellas.

"Voy a hacer una declaración sobre todo esto en enero, cuando podré decir cuáles son las recomendaciones que tienen sentido, las que son promisorias pero aún necesitan refinarse más, cómo se relacionan con el trabajo que estamos haciendo de manera interna y en cooperación con otros países", añadió.

Durante la conferencia de casi una hora, Obama fue inquirido varias veces sobre su gestión en 2013, que para algunos analistas ha sido el peor de sus cinco años en la Presidencia.

Al preguntarle sobre su mayor error durante los pasados 12 meses, el mandatario reconoció que éste fue el fracasado lanzamiento del mercado de opciones como parte de la Ley de Salud Asequible.

"El hecho es que (la operación del portal electrónico que administra el mercado) no funcionó de una manera del todo aceptable durante el primer mes, las primeras seis semanas y, dado que yo soy quien está a cargo, obviamente fallamos", aseveró.

Por otra parte, el presidente se mostró confiado en la posibilidad de poder avanzar en algunas de sus iniciativas el próximo año a partir del incipiente acuerdo presupuestal entre demócratas y republicanos en el Congreso.

Sin embargo, dejó en claro su postura para no negociar con los republicanos sobre el techo de la deuda, situación que meses atrás llevó a un cierre parcial del gobierno.

Por otro lado, Obama defendió el acuerdo inicial alcanzado con Irán sobre su programa de enriquecimiento de uranio, indicando que "existe la posibilidad de una resolución a un problema que ha sido un reto a la seguridad nacional por décadas".

"No perdemos nada con estas negociaciones", dijo, desestimando las críticas de quienes han visto el acuerdo como un relajamiento de la postura estadunidense.

Reiteró que dicho acuerdo era necesario para generar un clima de confianza y dejar en claro la seriedad de sus intenciones de lograr una solución negociada.