Dejó Heinrich Böll honda huella en la literatura alemana de posguerra

El escritor Heinrich Böll será recordado este sábado, a 96 años de su nacimiento, como el autor de la emblemática novela "El tambor de hojalata", pero sobre todo como uno de los personajes más influyentes de la literatura alemana de la posguerra.

Heinrich Theodor Böll, Premio Nobel de Literatura 1972, nació el 21 de diciembre de 1917, en Colonia, Alemania.

De acuerdo con la biografía que de él difunde la página de los premios Nobel ("nobelprize.org"), fue hijo del escultor y ebanista Viktor Böll y de María Hermanns; cursó la educación primaria en Koln Raderthal (1924-1928) y la escuela secundaria en Kaiser-Wilhelm (1928-1937), además estudió para ser librero.

En 1938 fue reclutado para cumplir seis meses de servicio de trabajo, requisito obligatorio para ingresar a la universidad, un año después comenzó sus estudios superiores en Filología clásica y alemana.

Sin embargo, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), fue alistado en el ejército alemán, ejerciendo en Francia, Rumania, Hungría, la Unión Soviética y en su país natal.

El último año del conflicto bélico fue hecho prisionero y recluido en un campo estadounidense en Francia y en un campamento inglés en Bélgica.

Al término de la guerra fue liberado y regresó a Colonia, donde comenzó a escribir de nuevo y continuó con sus estudios, sólo como requisito para obtener una tarjeta de racionamiento de alimentos.

Se casó con Annemarie Cech, en 1942, con quien tuvo cuatro hijos, Christoph, Raimund, René y Vincent, el primero falleció en octubre de 1945.

En 1951 ingresó al Grupo 47, allí conoció a diversos escritores de la posguerra alemana, como Hans Werner Richter (1908-1993) y Alfred Andersch (1914-1980).

Entre 1946 y 1949 publicó diversos cuentos, posteriormente escribió su ópera prima "El tren llegó puntual" (1949).

El también crítico y ensayista publicó obras como "Artículos, críticas y otros escritos" (1967) y "Más allá de la literatura, ensayos políticos y literarios" (1979), apunta el sitio web "biografiasyvidas.com".

También fue periodista, traductor, escribió dramas radiofónicos, trabajó en una ebanistería y en la Oficina de Estadísticas de Colonia (1950-1951).

En 1972 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura, por contribuir en la renovación de la literatura alemana, con piezas literarias que combinaban una amplia perspectiva de su tiempo con una sensible habilidad de caracterización.

Sus escritos expresaron el desasosiego de una sociedad marcada por la incomprensión y fanatizada por ideologías y presupuestos morales, a través de protagonistas aplastados por la sociedad de manera cruel y arbitraria, en nombre de principios abstractos, inhumanos y carentes de sentido, apuntan sus biógrafos.

Los temas de la literatura de Böll, quien falleció el 16 de julio de 1985, estuvieron marcados siempre por su experiencia como soldado y las penurias de posguerra, además reflejó en sus libros las diferencias sociales, los abusos de la prensa sensacionalista, el terrorismo y la violencia.

A lo largo de su vida abogó por la solidaridad entre las personas y sostuvo una firme defensa de las minorías y de los valores humanos, lo que lo llevó a criticar con dureza a las instituciones, especialmente a las eclesiásticas, no obstante que era católico militante.

Entre sus obras destacan "Casa sin amo" (1954), "Billar a las nueve y media" (1959), "Opiniones de un Payaso" (1963), "Retrato de grupo con señora" (1971), "El honor perdido de Katharina Blum" (1974), llevada al cine por el cineasta Volker Schlöndorff , "Asedio preventivo" (1979), "El legado" (1982), "La herida" (1983) y su novela póstuma "Mujeres ante un paisaje fluvial" (1985).