Tiene Ernesto D'Alessio la misión de hacer siempre feliz a su madre

Que Lupita D'Alessio sea feliz por siempre, es la misión de vida que su hijo Ernesto D'Alessio tiene, y en este Día de las Madres, le promete que bajo ninguna circunstancia la abandonará, ni siquiera cuando entre a la tercera edad y sus consecuencias.

"A mi mamá la amo y se lo he demostrado. Ella sabe que mi misión en la vida es lograr que tenga una vida feliz. Ella cuenta conmigo, no está sola y el día de mañana si se quedara sin trabajo o perdiera las facultades de poder cantar y llegara a vieja, yo la voy a honrar.

"No padecerá de dificultades económicas, porque cuando ese momento llegue, a mí me corresponderá hacer con mi madre lo que ella hizo cuando yo era un niño", aseguró Ernesto D'Alessio.

El actor y cantante destacó que la llamada "Leona Dormida" es un gran ejemplo de perseverancia y que con ella no aplica el hecho de sentirse lástima.

"Jamás se ha estacionado en la autocompasión no obstante las cosas que le han sucedido en la vida. Es una mujer que ha sabido empujar, sobre todo en la adversidad. Verla en acción en situaciones adversas es algo realmente ejemplar", subrayó su hijo en entrevista con Notimex.

Como cualquier ser humano, dijo, la artista ha llorado y sufrido mucho, "pero ha vencido su pasado y triunfa porque tiene esperanza en el futuro y en su presente".

Precisamente esa filosofía de vida es la que Ernesto adopta de la cantante Lupita D'Alessio, quien durante muchos años permaneció inmersa en las drogas con altibajos en su amplia trayectoria artística, pero finalmente, logró salir adelante por ella y por sus tres hijos: Jorge, Ernesto y César.

"Yo creo que todo lo malo que te pueda ocurrir son oportunidades para ser una mejor persona y no para sentir auto misericordia, ni que eres víctima de las circunstancias. Mucha gente acostumbra decir: 'yo soy así porque me hicieron esto y nada es culpa mía, es culpa de los demás", lo cual no deber ser", aseveró.

El protagonista del musical "¡Si nos dejan!", con el que iniciará una gira por varias plazas del país, Colombia y Perú, comentó que tuvo que convertirse en padre para valorar aún más a su madre y comprender el por qué de sus correcciones o castigos.

"Realmente no es fácil ser papá, no nacemos aprendiendo a serlo. Yo pensé que iba a ser un papá lleno de paciencia, de amor; incluso, llegué a decir: 'cuando tenga a mis hijos no seré como mis padres'; sin embargo, en los momentos más difíciles hay un ogro dentro de mí listo para saltar.

"Nunca pensé que en el plan de Dios existía para mí la oportunidad de formar una familia con mi esposa y de tener hijos. Esas situaciones me han transformado y hoy en día la gente me dice: "Ernesto, eres más paciente, hoy has avanzado en la vida", concluyó.