Elegirán 13.5 millones de chilenos entre Bachelet y Matthei

Unos 13.5 millones de chilenos podrán acudir este domingo a las urnas para elegir a la segunda Presidenta de la República en la historia del país, entre la socialista Michelle Bachelet y la derechista Evelyn Matthei.

La ex presidenta Bachelet (2006-2010) ofrece un nuevo ciclo para el país, con reformas cruciales en política, economía, educación, salud y la institucionalidad, incluida la reforma del sistema electoral binominal y de la Constitución.

En tanto, Matthei aspira a ser la continuidad del actual gobierno de su sector, encabezado por el presidente Sebastián Piñera, e impulsar reformas que definió como "revolucionarias" y que favorecerían "a la clase media y a los creyentes".

Ambas candidatas son hijas de generales de la Fuerza Aérea de Chile, que estuvieron en trincheras opuestas durante el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, encabezado por el general Augusto Pinochet contra el gobierno del presidente socialista Salvador Allende.

El general Alberto Bachelet, colaborador del gobierno de Allende, murió producto de las torturas el 12 de marzo de 1974, y Fernando Matthei fue miembro de la Junta Militar dictatorial que encabezó el general Pinochet.

Por primera vez en Chile, dos mujeres disputan la segunda vuelta de la elección presidencial, pero más allá de ello y de las promesas de campaña, del optimismo y del triunfalismo que caracteriza el discurso electoral, una sombra nubla el horizonte: la abstención.

De acuerdo al estatal Servicio Electoral (Servel), el padrón registra 13 millones 573 mil 143 ciudadanos mayores de 18 años, inscritos en forma automática en los registros, pero con el derecho a decidir si quieren votar.

Los analistas estiman, sin embargo, que la cifra de votantes reales sería de 12.5 millones de chilenos, al restar 800 mil que viven en el extranjero y no pueden ejercer este derecho, los muertos que permanecen en el registro y los que no están en su lugar de votación.

El pasado 17 de noviembre, en la primera vuelta de los comicios, participaron seis millones 696 mil 229 electores, un 49.3 por ciento, y se abstuvieron seis millones 876 mil 914, un 50.7 por ciento del padrón, según cifras del Servel.

Se trata de la participación más baja en una elección presidencial desde el retorno de la democracia, aunque habría que matizar, para una adecuada explicación del fenómeno, que desde 2012 impera la inscripción automática y el voto voluntario.

Las zonas extremas del país concentran la menor tasa de participación: Tarapacá (61.2 por ciento de abstención), Arica y Parinacota (59,2 y Antofagasta (58.3 por ciento en el norte, y Punta Arenas (59.2) y Coyhaique (58.3 por ciento) en el sur.

Un "triunfo" del abstencionismo afectaría la "legitimidad" del proceso electoral y debilitaría la base política de quien resulte elegida, según argumento desde la extrema izquierda y extrema derecha nacional.

En este cuadro se comprende que las candidatas, sus comandos y lo lideres políticas que las acompañan hayan intensificado sus llamados a sus parciales a no quedarse en sus casas e ir a votar.

La pediatra Bachelet dijo que "es necesario ir a votar para realizar los cambios que Chile necesita".

Por su parte, la economista Evelyn Matthei afirmó en un mensaje final que cree en los milagros.

"Si me preguntan si creo en los milagros, sí, definitivamente", dijo Matthei, en alusión a la posibilidad de triunfar en la segunda vuelta, y remontar la diferencia de 1 millón 424 mil 741 votos, 21.62 puntos porcentuales registradas en la primera vuelta.