Zacatecas, patrimonio de la humanidad con sustentabilidad

Hace 467 años que se fundó la ciudad de Zacatecas y tiene sólo dos décadas que su riqueza histórica, cultural y arquitectónica se reconoció con el nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad. A esta abundancia, ahora se suma su cuidado por la ecología.

Esta es una ciudad que se niega a morir. Vieja, majestuosa, imponente y tradicional, que hoy busca renovarse y competir con Campeche, Ciudad de México, Guanajuato, Morelia, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Miguel de Allende y Tlacotalpan, que también son Patrimonio de la Humanidad.

Zacatecas quiere mantenerse viva no únicamente por sus centenares edificios de cantera rosada que aún siguen en pie o por el brillo de la plata que se extrae de las entrañas de la tierra, sino porque busca ser un municipio sustentable.

El centro histórico de Zacatecas fue nombrado en 1993 Patrimonio de la Humanidad por su traza urbana, ya que sus calles y callejones fueron construidos de manera caprichosa, sin una planeación.

Las elevadas subidas y empinadas bajadas de sus calles y callejones son una característica que por ahora no tiene ninguna de las otras nueve ciudades mexicanas que ostentan el mismo título.

Así lo señala Adolfo Yáñez Rodríguez, titular del Centro Regional del Patrimonio Mundial de Zacatecas de la UNESCO, quien aclara que esta ciudad no únicamente tiene las ricas minas que ubican al estado en el primer lugar de producción de plata a nivel nacional, cuenta además con otras riquezas poco explotadas.

Este estado tiene una abundancia turística en sus ex haciendas, que todavía no son explotadas, entre las que están la Hacienda Sierra Vieja, municipio de Villa de Cos; Bañón, en Fresnillo; y La quemada, en Villanueva, afirma.

El encargado del Centro Unesco Zacatecas asegura que cada una de las 10 ciudades mexicanas patrimonio de la humanidad tiene mucho que ofrecer, pero sobre ellas, este municipio debe ser visitado también por su topografía.

También, en su historia, cuenta con reconocidos personajes, como el poeta Ramón López Velarde, o los músicos como Calendario Huizar y Antonio Aguilar.

Están sus artistas plásticos como Manuel Felguérez y los hermanos Pedro y Rafael Coronel, que tienen cada uno sus propios museos, lo que le da a esta ciudad la característica de cultural.

Recorrer sus callejones, observar sus edificios con marquetería de cantera rosada y pintados en tonos pasteles a dos colores, con alturas no mayores a tres pisos, calles sin cables y sin anuncios luminosos, es como caminar en la época colonial, indica el entrevistado.

Aquí el tiempo no ha pasado, sólo el uso de autos, en lugar de los caballos y las mulas, es lo que delata la presencia de la modernidad.

Yáñez Rodríguez enfatiza que las autoridades estatales y municipales de Zacatecas están interesadas en preservar vivo el centro histórico, cuyas fincas se están convirtiendo en negocios o están abandonadas.

El despoblamiento del primer cuadro inició debido a la alta plusvalía que sus propios dueños les dan al tratar de venderlas en costos que van hasta tres veces más de su valor real. Están sobrevaluadas, asegura el experto.

No obstante, por ahora, el centro histórico tiene un alto movimiento social y económico, pese a que desde hace más de un año fueron "sacadas" la mayoría de las oficinas del gobierno del estado para concentrarlas en Ciudad Administrativa.

Desde hace algún tiempo los tres órdenes de gobierno trabajan conjuntamente para establecer aquí las DIUS, que no son otra cosa que un certificado de Desarrollos Urbanos Integrales y Sustentables, con el propósito de ordenar el desarrollo habitacional.

Con las DIUS los gobiernos federal, estatal y municipal pretenden promover la renovación urbana y la creación de nuevos polos, desalentando la especulación y creación de ciudades dormitorio, carentes de servicios, infraestructura y equipamiento, informó personal de la Junta de Protección y Conservación de Zonas Típicas del estado.

Existen tres tipos de certificados DIUS: Intraurbanos, Periurbanos y de Habilitación.

Los DIUS Intraurbanos, que son los inmersos en el tejido de la ciudad y propician la renovación o relleno urbano, busca la redensificación.

Certificados Periurbanos se refiere a las zonas habitadas en la periferia; y los de Habilitación de suelo servido, destinados a dotar sólo de servicios e infraestructura a los territorios que poseen concentración para el crecimiento.

En el centro histórico de Zacatecas se promueve como primera línea de acción el certificado DIUS intraurbana.

Lo que se busca con este certificado es re densificar el primer cuadro, mediante programas de rescate de áreas urbanas, porque se quiere lograr un desarrollo urbano ordenado, justo y sustentable, con infraestructura, accesibilidad motorizada y peatonal, con transporte público eficiente y consolidar la identidad local.

Además se busca cuidar el agua y eficientar su uso, utilizar sistemas de energías alternativas y repoblar el centro histórico.

De esa forma Zacatecas no sólo es edificios, minas, plata y cantera rosada, sino también población integrada por personas cálidas que dan la bienvenida a todos los visitantes, destaca Yáñez Rodríguez.