Conmemoran 100 años del nacimiento de Benjamin Britten con ópera

La ópera de cámara "La violación de Lucrecia", del destacado músico y compositor británico Benjamin Britten, será llevada a escena por el ensamble Tempus Fugit, bajo la dirección concertadora de Christian Gohmer y la dirección escénica de Clarissa Malheiros y Juliana Faesler.

Este espectáculo, con el que se conmemoran 100 años del nacimiento del destacado compositor británico, ofrecerá tres funciones en el Teatro de la Ciudad "Esperanza Iris", el 13,14 y 15 de diciembre, informó la secretaría de cultura capitalina.

De acuerdo con el director Christian Gohmer esta ópera, que narra una historia de lucha de poder y pureza que conllevan a un mundo de tragedias, ha sido montada en pocas ocasiones, pues cuenta con alto grado de dificultad en su nivel instrumental, vocal y dramático.

Gohmer consideró que el rigor de Britten siempre implica un reto musical, ya que era un compositor acostumbrado a trabajar con grandes músicos de su época, tanto instrumentistas como cantantes.

"Siendo él quien inventó prácticamente el nuevo formato de ópera de cámara, sus óperas fueron escritas para solistas y no para orquestas instrumentistas. Esta situación lo hace complicado y genuino a la vez porque en su repertorio resume o antóloga muchísimas técnicas y recursos composicionales a nivel histórico", aseveró.

Del proceso creativo compartió que desde hace varios meses trabajan en la producción: primero, con las audiciones para escoger al mejor elenco y luego tanto él como Juliana Faesler y Clarissa Malheiros comenzaron a ocuparse de la partitura y la parte escénica.

El director concertador opinó que Tempus Fugit es el grupo adecuado para ejecutar esta obra "ya que nosotros somos expertos en música contemporánea y música vocal del siglo XX y XXI", pues la orquesta de cámara lleva siete años desarrollado su proyecto de música moderna.

Al tiempo, recordó que el libreto en inglés de Ronald Duncan está basado en un poema de William Shakespeare, quien a su vez se inspiró en el libro II de los Fastos de Publio Ovidio Nasón, y fue estrenado en el Festival de Glyndebourne (Inglaterra) el 12 de julio de 1946.

Gohmer destacó que "La violación de Lucrecia" es la primera obra llamada ópera de cámara, pues el propio Britten inventó el término cuando decidió usar una orquesta a uno; es decir, sólo un instrumento de cada sección y no toda la orquesta completa, al igual que cada uno de los alientos.

En su oportunidad, Clarissa Malheiros indicó que junto con Juliana Faesler, buscaron llevar a la ópera una visión muy humana para lo cual marcaron mucho la relación "casi verdadera" de los personajes con el desarrollo de la historia e integraron al coro masculino y el femenino.

Por el lado escénico, explicó, "intentamos aterrizar en una teatralidad real donde las pasiones sí son jugadas, donde el gesto es contundente, donde las relaciones humanas se articulan como discurso dentro de esta relación".

Aclaró que no se trata de una producción faustosa, por lo que optaron "por el buen gusto para tomar el espacio con la ficción y contundencia que tiene una ópera como ésta".

No obstante, aseguró que el público del Teatro de la Ciudad "Esperanza Iris" podrá ver a "cantantes increíbles dándose de golpes al mismo tiempo que cantan, sudan y babean. Es una puesta en la que los cantes son grandes performance y los empujamos a eso", aseveró.

"La violación de Lucrecia" cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y forma parte del proyecto de Tempus Fugit, luego de ganar la beca México en escena del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca).