Tlalpujahua, un pueblo mágico que vive de la Navidad

Después del auge minero que dió a Tlalpujahua una etapa de prosperidad, el deterioro económico de la década de los 60 obliga a dos de sus habitantes: Joaquín Muñoz Orta y a María Elena Ruiz de Muñoz, a migrar en busca de un mejor porvenir familiar.

En Estados Unidos, Muñoz Orta aprende a producir lo que daría posteriormente a Tlalpujahua su principal actividad económica: la ahora famosa "esfera navideña".

Con la añoranza a su terruño regresa a la ciudad de México, donde como empresa familiar comienza a abrirse camino y es invitado al programa del "Tío Gamboín", donde llevó su muestra de burbujas de cristal que fascinó al público y fue tal el éxito que empezaron los pedidos en el principal mercado de la capital: la tradicional "Merced".

Es entonces cuando vuelve a Tlalpujahua con su familia a establecerse como industria y a partir de ese momento fue creciendo hasta traspasar fronteras, logrando colocarse dentro de las 10 más importantes del mundo.

Con el honor de participar anualmente en la exposición alemana "Chrismasworld" y "Toys" en Nueva York, la llamada Adornos Navideños de Tlalpujahua, da al pueblo mágico fama mundial.

Así, hoy en día Tlalpujahua es el mejor lugar para vivir la navidad, con 180 microempresas y talleres familiares donde sus artistas diseñadores organizan desde la primera semana de octubre la llamada "Feria de la esfera navideña".

Sin embargo, al igual que otras industrias, la de las esferas ha sufrido el embate de la competencia de productos chinos, que ha ocasionado una menor producción nacional en este Pueblo Mágico del oriente michoacano.

Años atrás era uno de los principales productores de esferas navideñas al contar con una producción anual de 70 millones, pero hoy oscila entre los 30 millones de esos artículos para consumo nacional, explicó a Notimex el alcalde de la entidad, Alfredo Federico Muñoz Ruiz.

En ese sentido detalló que "antes teníamos mucho mercado de exportación, desgraciadamente se nos vino abajo con el ingreso de productos chinos, aunque el mercado nacional ha registrado un incremento significativo".

Tlalpujahua tiene una experiencia de más de 50 años en la elaboración de esferas navideñas, pero fue alrededor de los años 80 y 90 cuando empezaron a competir fuertemente en los mercados internacionales.

"Fueron 25 años de bonanza que permitieron tener una planta productiva muy interesante que permitió a la entidad tener un generador económico importante".

Para reconquistar de nuevo otros países, los productores de esta localidad buscan ofrecer productos especializados, "que no nos ponga a competir con cadenas comerciales grandes en Estados Unidos, sino que podamos meter un producto especializado que se pueda vender más caro y que a su vez se pague el valor de una mano de obra de alta calidad".

Además de que buscan abarcar otros segmentos para que el lugar sea uno de los principales centros navideños en el país.

Así, detalló Muñoz, se han emprendido diversas acciones para mantener el volumen de afluencia de turistas y tan solo este año se han realizado alrededor de 108 eventos culturales, además de las actividades navideñas como el festival que cuenta con 10 carros alegóricos, la ya tradicional feria de la esfera y un espectáculo de luces que han generado una significativa llegada de visitantes.

De este modo, y entre otros eventos que se generan a lo largo del año para atraer un mayor número de visitas, se ha registrado un aumento en el número de turistas que llegan a la entidad.

Así, hace dos años recibían a alrededor de 150 mil personas y el año pasado contaban ya con 200 mil paseantes, destaca el alcalde de la entidad, Alfredo Federico Muñoz Ruiz. Este año, agrega, se disparó el número de personas que arriban a la entidad en los tres últimos meses, por lo que este año podrían cerrar con la visita de 360 mil turistas.

De esta forma, Tlalpujahua, declarado pueblo mágico hace dos años, busca regresar a esas épocas de bonanza, de la mano de las esferas y de todo lo que trae consigo la época navideña.