Evoca poesía de Irma Pineda esencia de la tierra y tradición zapoteca

La poesía de Irma Pineda, escritora en lengua zapoteca, originaria de Juchitán, Oaxaca, es de lo esencial, y como toda poesía, ligada a una tierra y una tradición propia, explicó anoche aquí la autora Elsa Cross, al charlar ambas en una sesión más del ciclo titulado "La primera raíz".

La Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes cobijó a ambas literatas y en esa comunión de letras, la zapoteca recordó que su tradición literaria, en su propia lengua materna, data del año 1894, cuando se escribió el primer libro en ese idioma "aunque la tradición oral viene de mucho tiempo más atrás", señaló.

Irma Pineda, anunció Elsa Cross, es una poeta bilingüe y traductora binnizá, nombre como se autodenominan las personas que habitan esa zona del sur del país, mayoritariamente conocidos como zapotecos, y significa realmente "gente que proviene de las nubes", (binni, gente; zá, nube).

La lengua del pueblo binnizá es el zapoteco, también conocido como diidxazá, la cual es una variante que pertenece a la familia de idiomas conocidos como zapotecos, que se hablan principalmente en el estado de Oaxaca y literalmente significa "lengua nube", subrayó luego la escritora vestida a la usanza típica.

Escribir en lengua diidxazá es una actividad que para Irma Pineda va más allá de la mera expresión literaria, pues se trata de algo más complejo, la necesidad vital de nombrar plenamente su mundo. Por eso, hay cosas que simplemente no podría decir en español y por eso se refugia en su lengua madre.

Explicó: "Así que las pienso en diidxazá, las escribo y, luego, por un asunto de difusión las traduzco al español. Pero si pretendiera escribirlas solamente en español, me costaría más trabajo, tal vez nunca saldrían".

Irma Pineda señaló que la lengua diidxazá ha sido una riqueza en su vida, desde su tierna infancia.

"Mi mundo se vio por completo formado a partir de esa lengua, pues me otorgó todas las cosas de las que ahora escribo. Durante mi adolescencia fui un poco diferente, pues representó una limitante para conectarme con un mundo diferente, pero a la vez fue la posibilidad de describir mi propio universo".

Ahora, dejó ver a los asistentes, está convencida de que es una gran ventaja la capacidad de moverse entre dos idiomas, porque su mundo se ha ampliado, "porque navegar de una lengua a otra me da oportunidad de conocer más cosas, más palabras, más imágenes y eso me da mucho material para poder escribir".

Ella es autora de los poemarios "Doo yoo ne ga´ bia´" ("De la casa del ombligo a las nueve cuartas"), "Xilase qui rié di´ sicasi rié nisa guiigu´"("La nostalgia no se marcha como el agua de los ríos"), "Xilase Nisado" ("Nostalgias del mar") y "Ndaani´ Gueela´", ("En el vientre de la noche"), destacó Cross.