Ofrece "Ventanas al mar" una visión real y compleja sobre el amor

Una historia de amor compleja que cuestiona el verdadero significado de este sentimiento, a través de dos parejas de distintas generaciones, es lo que el cineasta mexicano Jesús Mario Lozano quiso retratar en el filme "Ventanas al mar", que se estrenará este viernes en salas de esta capital.

La cinta, escrita y dirigida por Lozano tiene como escenario principal la isla de Cozumel, donde una pareja joven, interpretada por Raúl Méndez y Natalia Córdoba, así como otra de adultos mayores, encarnada por los actores españoles Charo López y Fernanda Guillén, se encuentran para compartir sus anhelos, miedos y sueños.

En entrevista, el director del filme explicó que su intención fue mostrar una cara del amor alejada de convencionalismos, sino aquel que lleva consigo promesas incumplidas, desequilibrios y realidades, "lo que es la verdadera esencia del amor, que como definía Jacques Lacan: amar es dar lo que no se tiene a quien no lo quiere".

Lozano confió en que su película sea bien recibida por el público, pues considera que en la actualidad hay una mayor apertura y confianza hacia este tipo de historias que son llevadas a la pantalla grande, "esta cinta ha propiciado una relación muy emocional y estrecha con la gente que la ha visto en festivales".

Y es que para el cineasta "Ventanas al mar" es una celebración a la vida y al amor, que además tiene un escenario natural hermoso, "creo que en un país y un contexto donde se habla todo el tiempo de violencia y muerte, es necesario retomar temas tan importantes como el amor y la celebración a la vida".

Aunque Jesús Mario Lozano no está negado a explorar nuevos temas a través del cine, consideró que su interés como cineasta se enfoca a responder a preguntas o necesidades internas, "siento que hay modas dentro del cine, es válido, pero creo que soy muy necio y me guió por otros estándares".

"Ventanas al mar", tercer largometraje de Lozano, centra su historia en cuatro personajes que en una travesía por el mar e inspirados por la música caribeña indagan en una serie de consecuencias en el universo íntimo de cada uno de ellos.

En este sentido, el productor Marco Polo Constandse también destacó la importancia de llevar este tipo de historias al cine, "creo que es fundamental encontrar las que valgan la pena ser contadas, que ofrezcan un balance entre lo que quieres y debes expresar, tratar de pelear por no caer en ciertas tendencias".

Indicó que la cinta dirigida por Lozano toca un tema universal desde un punto de vista actual, "me agrada el hecho de que en el cine se puedan ver películas como ésta, que no tiene violencia y que explora esa constante búsqueda de la felicidad".

La producción concluyó su rodaje en 2011 y luego de presentarse en algunos festivales de cine como el de Guadalajara, Chicago y Shangai, llegará con 50 copias a salas comerciales del Distrito Federal, Cozumel, Monterrey y Acapulco, entre otras ciudades.