INE afectará consolidación democrática de México: académico

Enrique Gutiérrez Márquez, académico de la Universidad Iberoamericana, opinó que más allá de la reelección consecutiva para alcaldes y diputados locales y el "trauma histórico" de México con respecto al tema, el problema de fondo de la reforma político-electoral aprobada es la aceptación del INE.

El estudioso del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de esta casa de estudios consideró que la reforma político-electoral y la aceptación de algunos mecanismos consignados en torno al Instituto Nacional Electoral (INE) son profundamente centralistas.

Además de que fortalecen a las dirigencias de los partidos políticos nacionales y van en detrimento de una verdadera consolidación democrática, dijo.

Advirtió que quien controle al INE manejará las elecciones a nivel nacional.

En lo que respecta a la reelección consecutiva, señaló que permitiría que los legisladores y sus equipos pudieran profesionalizarse en el trabajo al mantenerse varios años en el espacio legislativo.

"El asunto es que para algunos, esta reelección, en un sistema político con controles tan fuertes como en el caso mexicano, probablemente no pueda presentarse de manera plena", expuso.

Incluso, comentó, en términos de reflexión algunos podrían pensar que este modelo no premiará el trabajo legislativo ni generará los incentivos para que los ciudadanos puedan elegir a un representante popular que haga bien las cosas.

Por ello, subrayó el académico, los partidos políticos mantendrán el control y si alguno de sus miembros quisiera repetir un cargo de elección popular, primero tendrá que conseguir el aval de la dirigencia de su partido.

Admitió que es muy importante transitar hacia la reelección legislativa, pero no con los candados que plantearon los propios partidos.

"Estos serán una suerte de control que no premiará el desempeño de los representantes populares, sino que decidirá quién puede reelegirse y quién no, por lo que esta figura viene principalmente a fortalecer a las dirigencias políticas nacionales", sostuvo.

Gutiérrez Márquez aseguró que a esta falla de la propuesta de reforma política se suma el incremento en el umbral de participación necesario para mantener el registro a nivel nacional, que pasará de dos a tres por ciento.

"Con el pretexto de que hay demasiados partidos políticos, por lo que casi de facto se transitaría a un sistema bipartidista o, en algunas entidades, tripartidista, lo que es terrible", señaló en un comunicado.

Lo anterior, enfatizó, se suma a que las candidaturas independientes son inoperantes en la actualidad aunque estén consideradas en la Constitución.

Dijo que otra ausencia notable en la reforma es "la imposibilidad de incorporar las figuras de participación ciudadana previstas en otras legislaciones, como la iniciativa popular o la revocación de mandato".

El especialista abundó que vinculadas a la posibilidad de reelección, estas figuras fortalecerían la participación de los propios ciudadanos. Si no están presentes y se va solamente por la vía de la reelección controlada por los partidos, se antoja algo muy complicado.

Agregó que al resumir que la reforma política aprobada en el Senado no es más que la concentración de los espacios de poder y negociación y deja de lado la posibilidad de una participación ciudadana real, de procesos de transparencia y rendición de cuentas que la reelección por sí misma no puede brindar.