Ortega rumbo a reelección indefinida con reformas constitucionales

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se encaminaría a establecer en firme la reelección indefinida a través de una amplia reforma parcial a la Constitución y que la oposición y la iglesia rechazan.

El proyecto consigna una mayoría relativa para ser electo el presidente y elimina la segunda vuelta en los comicios generales, según la iniciativa presentada a la Secretaría de la Asamblea Nacional (Congreso unicameral), el martes.

Al respecto, la ex presidenta del Consejo Supremo Electoral (CSE) Rosa Marina Zelaya, declaró el miércoles a la Radio Corporación en Managua, su preocupación por el "riesgo grave" de deterioro de los principios democráticos y eventuales efectos negativos en la economía.

En su opinión la iniciativa privada nacional e internacional están "a la expectativa" por los cambios y "si hay atisbos de inseguridad" jurídica podrían "llevarse su plata" (retirar su inversión) por falta de garantías.

Por su parte, el opositor partido Liberal Independiente (PLI) ha rechazado las modificaciones y declarado que "no las reconocerán".

En una fuerte declaración pública de rechazo, la Iglesia Católica ha advertido que Ortega promovería "perpetuarse en el poder" y el ejercicio "abusivo".

La prohibición de reelección por más de dos períodos presidenciales, alternos, había sido suspendida por un fallo de la Corte Suprema de Justicia en 2011, que la declaró "inaplicable".

La controvertida sentencia dejó el camino libre para el segundo período consecutivo del mandatario sandinista (2012-2017).

La iniciativa suprime el polémico párrafo de uno de los incisos del artículo 147 relativo a las cualidades para optar a la candidatura presidencial.

Daniel Ortega, de 68 años de edad, había integrado una junta de gobierno entre 1979-1984 y gobernó entre 1984-1990.

Derrotado en las urnas en 1990, 1996 y 2001, retornó al poder en 2007 con cambios constitucionales pactados con el entoces gobernante partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el descontento económico por las medidas neoliberales aplicadas desde 1990.

El líder sandinista ha dominado el escenario político en más de tres décadas en el país centroamericano, ya sea desde un gobierno con mano dura (1979-1990) y en la oposición "gobernando desde abajo", como afirmaba.

Encabezó una oposición dura, con protestas callejeras, en contra de los gobiernos neoliberales desde 1990 y pactó con el ex presidente liberal Arnoldo Alemán (1997-2002) una reforma a la Carta Magna.

Ahora, el actual proyecto requiere de la aprobación de una mayoría calificada en la Asamblea Nacional, 56 de 92 votos y dos vueltas.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) cuenta con 62 votos y no requiere de la oposición para aprobar la iniciativa antes de finalizar la legislatura el 15 de diciembre próximo.

A inicios de la nueva legislatura, en enero próximo, serían ratificadas para su entrada en vigor, como lo establece la ley.

El mandatario afirmaba que las enmiendas habían sido consultadas y gozarían del consenso de amplios sectores.