Describe Ramírez desesperanza e injusticia en "Flores oscuras"

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez afirmó hoy aquí que en su nuevo libro, "Flores oscuras", se adentra en 12 cuentos que en su mayoría abordan en la desesperanza y tragedia ante la soledad, así como en la impotencia ante la injusticia.

En entrevista con Notimex, con motivo del lanzamiento de su nueva obra, explicó que los 12 textos seleccionados le permiten volver al cuento, "un genero que hace sentir bien, que tiene tradición en América Latina", de la que se siente parte.

El libro contiene historias narradas en primera persona, algunas con partes biográficas de su vida y otras historias que conoció, y sobre las que se adentró para llevarlas a la ficción.

"El hilo conductor es esta desesperanza, todo eso que constituye la infelicidad humana. La injusticia es otro elemento, pero en el sentido de la impotencia del individuo frente a un sistema en el que la letra de la Ley no se corresponde con la realidad", aseveró.

Explicó que en uno de los cuentos del volumen publicado por Alfaguara, "Adán y "Eva", explica una parte de eso a través de una conversación entre un juez que ha caído en manos del narcotráfico y su propia conciencia, con la que se quiere conciliar para actuar.

Comentó que sus personajes "reflejan el ser humano, con un alma en el que conviven ángeles y demonios, y en algunos casos más demonios, la contradicción del individuo que duda del mal, de sus acciones malvadas y busca justificarlas y su conciencia apaciguarlas.

"Es un diálogo con la conciencia y es una lucha eterna en el alma del individuo, que a la literatura lo que le toca es exponerlos", manifestó.

Ramírez (Masatepe, 1942), para algunos cuentos se sitúa como un observador literario ante personajes que fueron combatientes sandinistas, y que en sus cuentos caen en la desesperanza, "lo que es algo ya dado en otras épocas y en otros países, no es algo nuevo" para los escritores.

"Se trata de no tomar partido, pero hay un sentimiento de agobio, como especie de restos de naufragio, una resaca en la playa en que esta gente queda como resto de un sueño perdido y a la vez busca sobrevivir, y ve que otros que eran como él en el pasado viven mucho mejor", señaló.

Subrayó que "en algunos casos son verdaderas tragedias humanas", de gente de más de 50 o 60 años de edad, que entraron muy jóvenes como revolucionarios, "que buscaban acomodarse en una nueva situación y muchos terminaron frustrados y en la desesperanza".

Se trata de los cuentos "Las alas de la gloria" y "La colina 155", en los que los personajes son ex revolucionarios que caen en desgracia y se ven en momentos límites o pierden la vida al momento en que tratan de sobrevivir.

El autor de otras obras como "Margarita, está linda la mar" (Premio Alfaguara 1998), reconoció que el cuento no es un género tan difundido en España como lo es en América Latina, por lo que se dijo "en desventaja en el mercado, pero con insistencia porque vale la pena como expresión literaria.

"Las editoriales casi no publican cuentos, lo que es un desafío para mí y frente al lector, pero voy a seguir haciéndolo porque yo escribo cuentos. El Fondo de Cultura Económica va a publicar en septiembre todos mis cuentos, menos este libro, porque tengo carrera de cuentista y me siento bien con ello", dijo.

"Vale la pena tratar de acelerar el momento en el que el lector vuelva a los cuentos", precisó el escritor nicaragüense.