Ubica Guatemala como prioritaria lucha contra desnutrición infantil

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, consideró hoy fundamental la continuidad de la política social de lucha contra el hambre y la desnutrición infantil.

Afirmó que, como una de las mayores prioridades de su gestión (2012-2016) junto con los rubros de la seguridad y el crecimiento, se tienen significativos avances en el tema en 23 meses de gobierno.

Advirtió sin embargo que la lucha contra el hambre y la desnutrición, que marchan "con paso sólido", estarían en riesgo e incluso irían al fracaso si la próxima administración no sigue en el esfuerzo "con la misma intensidad".

Pérez Molina analizó, junto con funcionarios del área, la situación del Pacto Hambre Cero (PHC) en el programa de televisión semanal "De Frente con el Presidente", retransmitido por medios electrónicos.

Ratificó el compromiso de su gobierno de reducir en 10 por ciento el índice de desnutrición infantil al finalizar su gestión en enero de 2016.

En Guatemala (15 millones de habitantes), la desnutrición crónica afecta a más del 49 por ciento de los niños de entre cero y cinco años de edad, uno de los índices más elevados en el mundo, según Naciones Unidas.

El gobernante mencionó entre los logros el hecho de que en 255 municipios -de los 334 del país- "hay cero muertes por casos de desnutrición aguda", de acuerdo con los reportes más recientes de las autoridades a cargo del PHC.

El ministro de Salud, Jorge Villavicencio, dijo en su intervención que el 95 por ciento de los 166 municipios con prioridad en el PHC fueron cubiertos este año con un presupuesto hasta la fecha de mil 274 millones de quetzales (160 millones de dólares).

Resaltó que con la iniciativa han recibido atención 16 mil 372 menores con desnutrición, mientras que cinco mil 414 niños fueron rescatados, al someterlos a las acciones del PHC, del riesgo de muerte.

El titular de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan), Luis Enrique Monterroso, aseguró que la mayoría de muertes por desnutrición en Guatemala en 2013 fue por negligencia de los padres que se negaron a trasladar a sus hijos a los centros de salud.

Añadió que de las 96 víctimas mortales asociadas a la enfermedad, 56 fallecieron en sus propios hogares, y denunció que cuando acuden a "rescatar" niños en riego tienen que ir acompañados por la policía y la Procuraduría de Derechos Humanos.

El funcionario destacó "la voluntad política" del gobierno para atender el hambre y la desnutrición infantil y sostuvo que el mayor logro es que se ha visibilizado "esta problemática que antes estaba oculta".