Aumentan a casi 126 mil los muertos por guerra en Siria: OSDH

El número de muertos por la guerra en Siria, iniciada en marzo de 2011, aumentó a 125 mil 835, reportó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), aunque estima que la cifra real es probablemente mayor.

De ese total, se registraron 44 mil 300 víctimas civiles, de los cuales seis mil 627 son niños y cuatro mil 450 mujeres, según el OSDH, que pidió serios esfuerzos de la comunidad internacional para detener el derramamiento de sangre en Siria.

Además de los civiles, el número de muertos entre los rebeldes que luchan contra el régimen del presidente Bashar al-Assad es de al menos 27 mil 746, entre los cuales más de seis mil están dentro de las categorías de combatientes extranjeros o soldados desconocidos.

El OSDH, con sede en Londres y que cuenta una amplia red de activistas en todo Siria, estimó en más de 50 mil 430 los fallecidos entre las fuerzas del régimen de al-Assad y las milicias locales que apoyan al régimen sirio, aunque la cifra podría ser mayor.

"La cifra probablemente sea mucho más alta, pero en muchas batallas el número de rebeldes muertos ha sido ocultado, sobre todo por el Frente Nusra (vinculado a Al Qaeda) y por el Estado Islámico de Irak y el Levante", dijo el director del OSDH, Rami Abdelrahman.

"Hay por lo menos 40 mil combatientes más muertos, pero no se incluyeron en la cifra debido a que los casos no se documentaron suficientemente bien", dijo Abdelrahman en un comunicado difundido por medios internacionales.

El Observatorio hizo un llamamiento al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki -moon, y a toda la comunidad internacional a intensificar sus esfuerzos para poner fin a más de dos años y medios de guerra.

"Pedimos esfuerzos serios (a la comunidad internacional) para detener la matanza en Siria y ayudar a su pueblo hacia la transición a un Estado democrático con libertad, justicia e igualdad", dijo la organización en el comunicado.

Hasta ahora, los esfuerzos internacionales se han concentrado en gran parte en la celebración de la Conferencia de Paz para Siria, Ginebra-2, prevista para el próximo 22 de enero, así como en la destrucción de los arsenales de armas químicas sirias.