Provocará cambio climático desajustes en ciclos esenciales de vida

El cambio climático causaría desajustes en los ciclos de carbono, nitrógeno y fósforo, esenciales para el desarrollo de la vida, reveló un estudio de un equipo internacional de investigadores, liderados por la Universidad Rey Juan Carlos.

El estudio, en el que participaron investigadores del Campus de Excelencia Internacional en Agroalimentación en la Universidad de Córdoba, aporta nuevas pruebas sobre los efectos letales del cambio climático.

El trabajo fue publicado este jueves en la revista especializada Nature, bajo el título "Decoupling of nutrient cycles as a function of aridity in global dryland soils".

El artículo, liderado por Manuel Delgado Baquerizo, investigador post-doctoral de la Universidad Rey Juan Carlos, señaló que un incremento de aridez derivado del cambio climático disminuirá la abundancia de nutrientes principalmente ligados a procesos biológicos, tales como el carbono y el nitrógeno.

También incrementará aquellos ligados a procesos geoquímicos, como el fósforo, en zonas áridas de todo el planeta.

Ese aumento favorecerá una disminución de la cobertura vegetal, y por tanto de la entrada de carbono y nitrógeno a los ecosistemas, además de que potenciará procesos tales como la meteorización de las rocas, aumentando la cantidad de fósforo disponible en el sistema.

El estudio destacó que factores climáticos como la aridez son de vital importancia en las zonas áridas, debido a que el agua es el principal limitante de la actividad biológica en estos ecosistemas.

Aseguró que las zonas áridas tienen gran importancia a nivel mundial, ya que cubren el 41 por ciento de la superficie terrestre y alojan al 38 por ciento de la población humana.

El investigador Delgado Baquerizo expuso que "nuestros resultados sugieren que el incremento de aridez predicho para finales de siglo XXI no sólo disminuirá la cantidad de agua disponible en estos ecosistemas".

También, abundó, provocará desajustes en la disponibilidad de elementos esenciales para la vida.

"Esto supone un cambio en las reglas de juego con las que microorganismos y plantas deben subsistir en un futuro cercano", subrayó.

"Puede afectar tanto a la diversidad de plantas y microorganismos en estos ecosistemas, como a los distintos procesos biológicos que determinan los bienes y servicios que prestan", afirmó Delgado Baquerizo.