Ofrece México diversidad cultural en festividades del Día de Muertos

Tradición ancestral y riqueza popular serán evidentes en los festivales que con motivo del Día de Muertos se desarrollarán en diferentes regiones del país, que dejarán ver en algunos casos homenajes a grandes figuras como José Guadalupe Posada (1852-1913), Remedios Varo (1908-1963) y Chavela Vargas (1919-2012).

Característica perceptible de esta tradición son las ofrendas ofrecidas a los muertos, en las que destacan las flores de cempasúchil, el olor a incienso, figuras con papel picado, alimentos preferidos de los difuntos, agua, velas, pan de muerto y calaveritas de azúcar y chocolate.

Hace 10 años, en 2003, esta festividad mexicana fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

De acuerdo con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), esta tradición procede de raíces prehispánicas, combinada con la celebración católica del Día de Todos los Santos, y busca rendir culto a los antepasados, pues se cree que los días 1 y 2 de noviembre las almas de los fallecidos regresan para convivir con los vivos.

Es por ello que Pátzcuaro, Michoacán; San Andrés Mixquic, ciudad de México; la Huasteca Potosina; Huaquechula, Puebla; y Ocotepec, Morelos, entre otros sitios, han logrado mantener esta tradición en casas, calles y cementerios.

Así, al ilustre grabador y dibujante, nacido en Aguacalientes, José Guadalupe Posada, creador del personaje conocido como "La Catrina", se le rendirá homenaje en el marco del XIX Festival de Calaveras de Aguascalientes, que tendrá lugar del 1 al 10 de noviembre en esta ciudad.

Su programa propone conciertos con Robi Draco Rosa, Ana Moura, Bajofondo, Ximena Sariñana, Luis María Pescetti y Óscar Chávez, así como del encuentro de pirotecnia y del desfile de calaveras.

Por su parte, San Miguel Allende, Guanajuato, honrará la memoria de Chavela Vargas con La Calaca Festival, en donde el arte y cultura se unirán a la celebración de la vida y la muerte para explorar las tradiciones del Día de Muertos a partir de este día y hasta el 3 de noviembre.

Aunado a esta celebración, continuó el Conaculta, en la capital del país se llevará a cabo el XVI Festival Universitario de Día de Muertos. Mega Ofrenda 2013, que cada año organiza la Universidad Nacional Autónoma de México, en esta ocasión bajo el lema "50 años sin Remedios Varo".

Como ya es tradición, la comunidad de la máxima casa de estudios del país crea altares y ofrendas para rendir culto a los que han partido.

Además, las 16 delegaciones de la capital albergarán diversas actividades los días 1 y 1 de noviembre, que incluyen conciertos, entre los que destaca el de Óscar Chávez en la Plaza de la Constitución de la ciudad de México.

Por su parte, en la colonia Roma se llevará a cabo el primer Festival de Día de Muertos, que contará con exposiciones de libros, talleres y conciertos a partir de este jueves y hasta el 3 de noviembre en el camellón de la Avenida Álvaro Obregón. También sobresale la visita a los diferentes panteones que existen en la Ciudad de México.

Mientras que el Centro Nacional de las Artes, los días 1 y 2 de este mes celebrará en sus distintos foros y espacios abiertos la XIII Feria de Calacas, en la que ofrecerá exposiciones, narraciones orales, talleres, actividades multimedia, proyecciones, conciertos, teatro, pasajes sonoros y una ofrenda tradicional maya.

Recordó que dicha actividad se lleva a cabo por parte del programa Alas y Raíces del Conaculta.

Destacó que del tema, en la ciudad de México, en el pueblo de San Andrés Mixquic, delegación Tláhuac, se lleva a cabo una de las celebraciones más impactantes, ya que en ella participa todo la población para recibir a las almas de los difuntos.

Entre ofrendas, oraciones y el repique de las campanas, los lugareños aguardan el 1 de noviembre la llegada de las ánimas de los niños, mientras que al día siguiente esperan la llegada de las ánimas de los adultos.

Así, el 2 de noviembre marca lo más significativo de la celebración con "La alumbrada o noche de las velas", ya que a partir de las 18:00 horas los habitantes de Mixquic se encaminan hacia el panteón con velas, incienso y flores.

En el cementerio, las tumbas son iluminadas con velas y se hace arder el incienso por los habitantes del pueblo de Mixquic, quienes permanecen al lado de las tumbas de sus deudos, en un ambiente místico, de comunión entre vivos y muertos.

Es de esta forma que transcurre la noche, y las ánimas son guiadas en su camino de regreso por la luz de las velas, refirió el Consejo.

Otro emblemático lugar que representa a esta tradición es la zona del Lago de Pátzcuaro, Michoacán, celebración inmersa en la leyenda de la princesa Mitzita, hija del último Caltzonci, y de Itzihuapa, hijo del señor de Janitzio, quienes profundamente enamorados no pudieron desposarse por la inesperada llegada de los conquistadores.

Según la leyenda, la princesa ofreció, a cambio de la libertad de su padre, quien era torturado por el conquistador de Michoacán, Nuño de Guzmán, el tesoro que se encontraba en las profundidades del lago de Pátzcuaro, entre Janitzio y Pacanda.

De acuerdo a las creencias, en la noche del 1 de noviembre surgen las sombras de Mitzita e Itzihuapa en la isla de Janitzio, quienes, al sonar las campañas, suben la cuesta de la isla, se encaminan al panteón y reciben ofrendas de los vivos.

Sobre lo mencionado, las mujeres y los niños, antes de la medianoche del 1 de noviembre, se dirigen en silencio al cementerio para llevar las ofrendas a sus muertos, y sobre las tumbas colocan arreglos florales y los alimentos que tanto gustaron en vida al difunto.

El ritual continúa cuando encienden las velas para transformar al oscuro cementerio en un jardín de luces misteriosas y con el tañido de las campanas, en toda la isla se escucha el eco de los cantos en purépecha, que imploran el descanso eterno para las almas de los ausentes y la felicidad para quienes aún están vivos.

Por su parte, en la Huasteca Potosina, en San Luis Potosí, se realiza el Xantolo, que se caracteriza por cinco días de regocijo y bienvenida para los Fieles Difuntos y que, a pesar de la solemnidad del ambiente, se convierte en un evento festivo, que arranca el 31 de octubre, pues según las creencias es cuando las almas de los niños llegan a visitar a sus familiares.

Música, danzas, cantos y comida marcan el ritmo de la vida de los habitantes de la Huasteca Potosina, que se combina con velaciones, rezos y alabanzas que se realizan el 1 de noviembre, anotó el Conaculta.

Mientras que el día 2 de noviembre llevan ofrendas a los panteones y adornan las tumbas con flores, las cuales son renovadas hasta el último día del mes para despedir a las almas que acudieron a la visita.

En el marco de este festejo, se llevará a cabo el Sexto Festival Cultural de Día de Muertos de San Luis Potosí, que tendrá lugar este fin de semana en el Cementerio Jardines Perpetuos de la capital del estado con conciertos de huapango, danza folclórica, cuenta cuentos, leyendas potosinas y concurso de dibujos de "La Catrina".

Asimismo, en Huaquechula, Puebla, la celebración se centra en los "altares de ´cabo de año´", dedicados a aquellos individuos de la comunidad que fallecieron durante los meses previos a la celebración del 1 de noviembre.

Esta tradición marca que los altares deben ser estructuras piramidales de tres o cuatro niveles, erigidas generalmente en el recibidor de las casas, a donde han de llegar las ánimas para disponer del banquete que se les ofrece.

La tradición continúa a las dos de la tarde del mismo día, cuando suenan las campanas del templo para anunciar el arribo de los muertos, los cuales son guiados por veredas hechas con flor de cempasúchil dispuestos desde la base del altar hasta la mitad de la calle.

De esta forma, se hacen procesiones para visitar los diferentes altares que, al caer la noche sólo son iluminados con velas; así, el 2 de noviembre se acude al cementerio a limpiar y adornar las tumbas y acompañar a los fallecidos.

Mientras que en el poblado de Ocotepec, Morelos, también se lleva a cabo una peculiar celebración, pues se colocan en las casas "ofrendas nuevas", caracterizadas con caminos de flores desde el altar hasta la calle.

Estas ofrendas son dedicadas a los que fallecieron durante el último año.

De igual forma, el 31 de octubre y el 1 de noviembre comienzan las procesiones, en las que todo el pueblo se encamina al panteón, para llevar ofrendas a sus difuntos y más tarde se sientan todos a comer a un lado de las tumbas.

Además de estas celebraciones destaca también el Festival de Día de Muertos en San Juan del Río, Querétaro, que comienza el 31 de octubre y finaliza el 3 de noviembre, en el que se puede disfrutar de concursos nacionales de plañideras, catrinas y grabafantasmas, así como concursos de altares y calaveritas.

Además de la procesión al Museo de la Muerte; recorrido con leyendas por la Casona de Camino Real y el paseo de La Llorona por el Río de San Juan.

Igualmente, con la finalidad de dar continuidad a la preservación, promoción y difusión de las festividades de Día de Muertos, en diferentes municipios de Oaxaca se llevarán a cabo este año más de 60 actividades dentro del programa del Festival Cultural de Muertos 2013, que inicia este jueves y finaliza el 2 de noviembre.

Este festival tendrá conciertos, exhibiciones de danza, comparsas, zanqueros, actividades teatrales, exposiciones de máscaras y los tradicionales altares.

Finalmente, en el Parque Ecológico Xochitla, en Tepotzotlán, Estado de México, tendrá lugar el Festival de Noche de Muertos el 2 de noviembre, en el cual se recreará el Mictlán azteca.

Además, habrá una feria con juegos populares, concurso de disfraces y la presentación de la obra "Truppus Calacus", de la compañía La Trouppe.