"Halloween", celebración arraigada en frontera de Tamaulipas

Por su cercanía con Estados Unidos y su convivencia diaria, los residentes de las ciudades fronterizas acostumbran conmemorar diversas festividades más tradicionales en el vecino país del norte como el llamado "Halloween".

Por ello, las ciudades fronterizas del norte de México se ven arrastradas con esta costumbre aunando a que un segmento importante de la población estudia o trabaja en tierras estadunidenses.

En Reynosa, durante el mes de octubre, un alto porcentaje de las casas-habitación, empresas, negocios y establecimientos comerciales decoran con artículos alusivos a brujas, telarañas, monstruos, entre otros.

Los niños se disfrazan de diablos, brujas, personajes malvados de series de televisión o de cine y salen con una canasta color naranja a gritar por las calles, centros comerciales y negocios: "Hallowen, Halloween" y como respuesta la gente les da dulces y en ocasiones fruta.

Los establecimientos comerciales de ropa tanto de Reynosa como de las tiendas establecidas en el valle de Texas, ponen en sus aparadores un sinnúmero de disfraces coloridos y personajes tenebrosos a la venta para el tan esperado día.

Es una tradición tan arraigada en esta frontera que pese a que las autoridades del sector educativo piden a las escuelas de nivel básico colocar un altar de muertos y fomentarles a los escolapios esta tradición, es más fuerte la costumbre estadunidense.

El jefe de la oficina regional de Educación en esta frontera, Raúl Zarate Lomas, dijo que como cada año solicitan a los directivos de las escuelas a que fomentan las tradiciones nacionales y no de otros países.

"Queremos que a través de los maestros los niños sepan qué es un altar de muertos; incluso, se organizan para llevar algunas cosas como flores, pan, comida, papel picado y la foto de algún personaje de la escuela o de la vida pública que haya fallecido para que sea más cercano a la realidad", dijo.

Zarate Lomas se pronunció a favor de fomentar y arraigar las tradiciones mexicanas y no imitar a otros países en sus costumbres y tradiciones, por lo que exhortó a los padres de familia a no contribuir en la celebración de festejos ajenos como el "Halloween".