La mente debe concentrarse en ideas, no en cosas: Anil Gupta

Anil Gupta, integrante de la Sociedad de Iniciativas e Investigación para las Instituciones y Tecnologías Sostenibles en India, consideró que el propósito de la educación debe ser sensibilizar a las personas de que la mente debe ocuparse con ideas y no tanto en cosas.

Entrevistado en el marco de la Cumbre de Innovación Mundial para la Educación 2013 (WISE, por sus siglas en inglés), destacó que en India se decidió lanzar "clubes de innovación" en escuelas, con cuatro objetivos: buscar, difundir, percibir y celebrar ideas.

Opinó que, en una era donde todo es rápido, tener paciencia y descubrir las cosas sin prisa se vuele difícil, pero esto último debe recuperarse. "Mientras la vida se vuelve rápida, el aprendizaje debe ser despacio".

El también coordinador de la Red Miel de Abeja, encargada de asegurar el reconocimiento, respeto y recompensa a los inventores e innovadores artesanales a nivel local, nacional y global, manifestó que las tentaciones en la vida son en su mayoría por la tendencia a tener cosas que no se necesitan; "nuestra concentración podemos invertirla en cosas o ideas".

El profesor Gupta ha encontrado, buscando con colegas de su país, incontables invenciones desarrolladas a partir de la necesidad, las cuales ha documentado y en su mayoría compartido de manera global.

En su participación en WISE ofreció la ponencia "Aprendiendo a ser frugal, flexible y amigable con la naturaleza: innovaciones de base para el desarrollo y la educación".

Gupta sostuvo que a la frugalidad -entendida como un estilo de vida básico, sin lujos- se puede invitar a cualquier edad y en todas las etapas de la vida.

Indicó que "las ideas son como ladrillos. Cuando se construye un muro o una casa se necesitan ladrillos. Y se tienen que poner uno sobre otro y otro. Todos nosotros construimos sobre ideas que otra gente ha compartido. Así que no sólo debemos aprender a ser frugales, sino también a compartir las ideas sobre frugalidad tanto como sea posible".

Señaló sin embargo que no muchas personas han compartido la felicidad que se puede experimentar al impulsar y hacer cosas de manera frugal, con lo cual otra gente no puede descubrir la alegría de la simplicidad, de compartir, de construir bienes públicos y comunales.

Los medios y la cultura del consumo que se ha construido en las últimas décadas han llevado a una situación donde la gente está más comprometida con las cosas y menos con el pensamiento, pero si se comienza a poner tiempo a celebrar ideas, innovaciones y creatividad se empezará a entender y señalar que la gente con buenas ideas es gente buena, agregó.

Recordó que en India se decidió lanzar "clubes de innovación" en escuelas, con cuatro objetivos: buscar, difundir, percibir y celebrar ideas.

Es decir, apuntó, en dichos clubes se buscarán buenas ideas en el entorno, serán difundidas buenas ideas, se percibirán situaciones de una sociedad para adecuar innovaciones a resolver problemas y se celebrarán los logros en el salón de clases, para entender cómo una persona se motiva a resolver problemas, no suyos sino de una comunidad.

Con base en la experiencia de la Red Miel de Abeja, subrayó, cuando se comparten ideas la gente se acerca a compartir las suyas.

Gupta añadió que hay una visión en la vida en la que la herramienta se convierte en más importante que el problema que se pretende resolver, pero "hemos descubierto que muchas comunidades o innovadores de base se especializan en resolver problemas de manera simple", pues son ricos en ideas e imaginación y pobres en dinero y recursos materiales.

Las soluciones que vienen de personas ricas en conocimiento pero pobres económicamente son soluciones frugales, mientras que aquellas que se dirigen a herramientas más complejas están usando menos energía emocional o espiritual y más material.

"No estoy diciendo que no existan problemas que requieren soluciones complejas", pero entonces tienen que reunirse ideas de diferentes frentes.

En su opinión hay cuatro tipos de maestros de los que se puede aprender: el interior en cada persona, los colegas, la naturaleza y la gente común.

"Yo soy maestro, he sido maestro 35 años, y cada día debo recordarme que estoy aquí para ayudar a los estudiantes a aprender, no a enseñarles. Ellos deben aprender, pero yo no enseñar. Debo facilitarles su aprendizaje desde ellos mismos".

"Deben aprender a través de caminar juntos, de experimentar, de la experiencia y de cometer errores. No pienso que debemos hacer el aprendizaje demasiado fácil ni de mal gusto", opinó.