Reconoce el ITESM a científicos y a un activista

El creador de antivenenos que salvan vidas, jóvenes que promueven la curiosidad científica entre alumnos de secundarias y un activista social que usa el arte y la cultura para rescatar a jóvenes del crimen organizado, recibieron hoy del Tecnológico de Monterrey el Premio Luis Elizondo al Sentido Humano.

La institución de educación privada otorgó el galardón al doctor Alejandro Aragón Cano, por su destacada labor científica en la que sobresale su trabajo en la creación de antivenenos que cada año salvan cientos de vidas en México y en el mundo.

Igualmente premio al grupo estudiantil Minirobótica para Adolescentes, integrado por alumnos de ingeniería del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), que desde hace cinco años despierta el interés científico entre jóvenes de secundarias públicas.

También se reconoció a Carlos Cruz Santiago, fundador de la agrupación Cauce Ciudadano, que lucha por mantener lejos de las pandillas y rescatar de la vida criminal a adolescentes mexicanos.

La presidenta del patronato premiador, Alicia Navarro, dijo que "todos estamos convencidos de la importancia que tiene fomentar el espíritu de solidaridad" y al referirse a los galardonados dijo; "son todos ustedes un orgullo para México y un ejemplo para la sociedad".

Como referencia, el Premio Luis Elizondo al Sentido Humano se entrega en tres categorías: Científico y Tecnológico al Sentido Humano, Humanitario y Humanitario para Agrupaciones Estudiantiles.

Los ganadores, que reciben un diploma, apoyo económico y la escultura "La llama de la humanidad", son reconocidos por su contribución a elevar el nivel científico y tecnológico de México.

También son distinguidos por haber realizado una extraordinaria labor humanitaria en beneficio de una o más personas y por actos filantrópicos o caritativos, o que hayan desempeñado una labor humanitaria extraordinaria en beneficio de comunidades mexicanas.