Baja apoyo de estadunidenses a la pena de muerte: Gallup

El apoyo de los estadunidense a la pena de muerte se ha reducido a su punto más bajo en los últimos 40 años, aunque aún una mayoría del 60 por ciento está a favor de este castigo para los sentenciados por homicidio, de acuerdo con los resultados de la más reciente encuesta nacional.

El sondeo de la compañía especializada Gallup difundido esta semana muestra que el apoyo a la pena de muerte ha caído de un 80 por ciento -su punto más alto en 1994- al 60 por ciento actualmente, el más bajo nivel desde 1972.

Gallup ha monitoreado desde 1936 el apoyo de los estadunidenses al castigo capital y se ha actualizado de forma periódica desde entonces, con sondeos anuales desde 1999.

Los estadunidenses han favorecido generalmente la pena de muerte y de hecho el apoyo a este castigo ha superado siempre a quienes se oponen al mismo en todas las encuestas, menos en una realizada en mayo de 1966, en una época marcada por retos filosóficos y legales a la pena de muerte.

Desde entonces y hasta mediados de los años 90, el apoyo a la pena de muerte se incrementó gradualmente y alcanzó el 80 por ciento en 1994, un año en que los estadunidenses nombraron consistentemente a la delincuencia como el problema más importante que enfrentaba entonces Estados Unidos.

Gallup explicó que la actual disminución en el apoyo al castigo capital puede estar vinculado a la moratoria a la pena de muerte que comenzó a ser decretada en varias entidades alrededor del año 2000, después de que se demostró la inocencia de varios condenados a muerte.

Desde el 2006, seis entidades han abolido la pena de muerte, incluido a Maryland este año.

El 52 por ciento de los estadunidenses consideran que la pena de muerte se aplica de manera justa en este país, una cifra menor que el 60 por ciento de los que están a favor del castigo. Un 40 por ciento cree que la pena de muerte se aplica de manera injusta.

La encuesta de Gallup, realizada por teléfono a mil 024 personas adultas entre el 3 y el 6 de octubre pasado, cuestionó también sobre la frecuencia del uso de la pena de muerte.

El 44 por ciento de los encuestados dijo que la pena de muerte no se impone con la suficiente frecuencia o en la cantidad adecuada.

Gallup apuntó que los estadunidenses siempre han sido más propensos a decir que la pena de muerte no se impone con la suficiente frecuencia, de acuerdo con la opinión mayoritaria de favorecer este castigo.

Sin embargo, el porcentaje actual que sostiene este punto de vista es uno de los más bajos registrados por la firma encuestadora.

Gallup destacó que la política constituye una línea divisoria importante en la opinión de los estadunidenses sobre la pena de muerte. El 81 por ciento de los votantes republicanos favorecen actualmente este castigo, en comparación con el 47 por ciento de los demócratas.

El 60 por ciento de apoyo de los votantes independientes coincide con el promedio nacional.

Gallup apuntó, sin embargo, que el apoyo a la pena máxima ha disminuido entre todos los grupos políticos en los últimos 25 años, con la mayor caída entre los demócratas.

El nivel de apoyo de los demócratas ha bajado 28 puntos porcentuales desde su máximo de 1994 y ha fluctuado en torno a la marca de cincuenta por ciento durante los últimos años.

El apoyo de los votantes independientes ha sido por lo general en el rango de 60 por ciento desde el año 2000, pero fue consistentemente superior al 70 por ciento desde finales de los años 1980 a 1999.

El apoyo de republicanos tiene un promedio de 80 por ciento desde finales de la década de 1980 y hasta 1999. El apoyo republicano a este castigo promedió un 85 por ciento entre 1989 y 1999.