Invitan a visitar Cripta de los Obispos en Puebla

El 2 de Noviembre es el día que se recuerda a los difuntos y en donde los fieles deben orar por su eterno descanso y se puede visitar la cripta de los 13 obispos, en la Catedral poblana.

Asimismo, la Arquidiócesis de Puebla refirió respecto a la Cripta de los Obispos, que Octaviano Márquez y Toriz fue el quinto y último arzobispo que tuvo Puebla, el cual fue sepultado en la capilla de la Inmaculada y después de 20 años fueron sacados sus restos para ser colocados en la cripta de los obispos.

"En todas las catedrales hay un espacio para que si el arzobispo lo van a sepultar, sean colocados sus restos y después salgan a una cripta más pequeña", acotó.

Los fieles católicos y asistentes a la Catedral el 2 de Noviembre podrán visitar la cripta de los 13 obispos, para pedir por su eterno descanso.

"Ese día, debemos hacer oración por su eterno descanso, conscientes de que los lazos de amor que nos unieron a ellos en vida, no se destruyen con la muerte, sino que, como todos los bautizados formamos una solo familia, tanto los santos como los difuntos y los vivos podemos ayudarnos unos a otros con nuestras oraciones", abundó.

Ante esto, en el altar mayor de la Catedral se encuentra el Ciprés que fue modificado al estilo neoclásico, por el arquitecto Manuel Tolsá y llevado a cabo por José Manso, en donde la Cripta de los Obispos fue edificada por mandato del obispo y ahora beato Juan de Palafox y Mendoza.

Hay 13 de los 35 obispos y cinco arzobispos que han guiado a los poblanos; los restos mortales de otros obispos se encuentran en diferentes lugares de la Catedral, en donde Juan de Palafox ordenó el traslado de los restos de sus predecesores a la cripta, después de que él mismo reiniciara los trabajos de construcción de la Catedral, y la consagrara en 1649.

Los obispos sepultados en este lugar son: Fray Julián Garcés, primer obispo de Puebla (1527-1542); Don Salvador Bienpica y Sotomayor (1790-1802); también están los arzobispos Pedro Vera y Zuria (1924-1944) y los hermanos José Ignacio (1945-1950) y Octaviano Márquez y Toriz (1951-1975).

En tanto, que los restos de Francisco Pablo Vázquez Vizcaíno (1831-1847), se encuentran sepultados a los pies del altar de San José con la leyenda "Fieles, rogad por mí pecador"; los restos de Ramón Ibarra y González, primer arzobispo de Puebla (1902-1904), descansan en la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe.