Duda París de desmentidos de la NSA y pide claridad

El gobierno de Francia juzgó hoy como "poco verosímiles" los desmentidos del jefe de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, general Keith Alexander, sobre la intercepción de comunicaciones en Europa.

La portavoz del gobierno, Najat Vallaud-Belkacem, dio a conocer este miércoles la postura de París sobre el tema, luego que Alexander aseguró que las informaciones sobre la intercepción de las comunicaciones de ciudadanos europeos eran "completamente falsas".

El general estadunidense declaró la víspera ante una comisión parlamentaria estadunidense que las informaciones habían sido proporcionadas a la NSA por los propios Estados europeos.

El diario Le Monde, que ha revelado documentos sobre el programa de espionaje de Washington, confirmó que la dirección general de los servicios exteriores (DGSE) estableció entre fines de 2011 e inicios de 2012 un protocolo de intercambio de datos con Estados Unidos.

Sin embargo, en París las declaraciones de general Alexander fueron consideradas de inmediato como "extravagantes" por diplomáticos franceses, cuya opinión es que Estados Unidos pretende "invertir las cosas".

"Nosotros no podemos decir lo que hay en esos documentos porque nosotros no los tenemos. Que el señor Alexander exponga públicamente la explicación de datos que no nos han sido transmitidos es un procedimiento por lo menos curioso", dijeron.

A la luz de estas revelaciones que hicieron del conocimiento público la cooperación entre los servicios franceses y estadunidense, la vocera del gobierno destacó la necesidad de tener más claridad sobre las prácticas de la inteligencia de Washington.

Vallaud-Belkacem señaló que es urgente determinar un código de buena conducta, ya que "no podemos permitir que la duda se instale entre socios", por lo que dijo confiar en que surja una solución europea que permita aclara el papel de las agencias de inteligencia.

Francia ha insistido en una normatividad sobre este asunto que pueda echarse a andar a comienzos de 2015, añadió.

Sobre el tema, Le Monde opinó este miércoles que las autoridades estadunidenses no pueden responder con ligereza ni a los países europeos ni a la opinión pública, pues la excusa de que "todo mundo lo hace" no es suficiente.

Sugirió que la administración estadunidense debe dar explicaciones honestas y constructivas sobre sus programas, pues ante tantas revelaciones son urgentes e indispensables.