Competirá "La jaula de oro" en el Festival de Cine de Tesalónica

La película "La jaula de oro", dirigida por el cineasta español radicado en México Diego Quemada-Díez, estará en la competencia internacional del 54 Festival Internacional de Cine de Tesalónica, que se llevará a cabo del 1 al 10 de noviembre de 2013 en esa ciudad griega.

El largometraje, premiado en el Festival Internacional de Cine de Cannes, cuenta la historia de "Juan", "Sara" y "Manuel", jóvenes de 15 años que huyen de Guatemala para intentar llegar a Estados Unidos donde pretenden aspirar a un mundo mejor, más allá de las fronteras mexicanas, aunque muy pronto se enfrentarán a una realidad distinta.

En el encuentro cinematográfico griego, tres películas mexicanas participan en la sección Horizontes Abiertos: "Club sándwich", de Federico Eimbcke; "Las lágrimas", de Pablo Delgado, y "Penumbra", de Eduardo Villanueva.

El cineasta mexicano Fernando Eimbcke ganó la Concha de Plata al Mejor Director por su película "Club sándwich", en la 61 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que se celebró en septiembre pasado.

En el filme, "Paloma" y su hijo de 15 años "Héctor" mantienen una relación muy intensa y especial. Cuando pasan unas vacaciones en la costa, "Héctor" conoce a "Jazmín", una adolescente con la que descubre los primeros destellos del amor y el sexo.

Tratando de mantener a "Héctor" cerca de ella, "Paloma" pasa un mal trago cuando tiene que aceptar que su hijo está creciendo y que dejará de ser el mismo hijo y mejor amigo que ha tenido durante todos estos años.

La presentación de la película "Las lágrimas" en el 54 Festival Internacional de Cine de Tesalónica tendrá lugar el próximo 6 de noviembre, con la presencia del director del filme Pablo Delgado.

"Penumbra", de Eduardo Villanueva, nacido en Guadalajara, Jalisco (México), en 1970, se sitúa en algún punto entre Colima y Jalisco, donde "Adelelmo Jiménez" emprende largos viajes por el bosque, y realiza misteriosos rituales de caza que lo conectan con un mundo mágico.

Mientras tanto, su devota esposa "Dolores" lo espera en casa lavando la ropa y preparando la comida. Ambos personajes viven a la sombra de esta rutina, que se repite una y otra vez.

El tiempo parece no tener importancia, excepto cuando el calendario marca fechas importantes, como el aniversario luctuoso de "Emiliano", el único hijo de esta solitaria pareja que quizá viva únicamente para esperar la llegada de la muerte.