Sólida festividad del Día de Muertos aguanta influencias externas

La festividad del Día de Muertos se encuentra muy sólida y enraizada en el espíritu mexicano al ser parte de su esencia al grado que aguanta influencias exteriores como el Halloween, aseguró Rocío Fierro Trujillo, catedrática de la Licenciatura en Humanidades de la UPAEP.

En entrevista, dijo que se tienen casi 10 años por cumplirse que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) la declaró como parte del Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad en 2003.

Rocío Fierro mencionó la festividad del Día de Muertos da pie a una serie de reflexiones como distinguir estas diferentes maneras de celebración en México y que es una fiesta homogénea, la cual estaría sustentada en la colocación de las famosas ofrendas.

"Como de repente se montan ofrendas con elementos que no son tradicionales de la cultura popular mexicana y en los altares se pueden encontrar objetos de diferente índole y origen", acotó,

Puntualizó que aun así los altares no se desvirtúan por ser una tradición tan sólida y enraizada en el contexto cultural de México, que incluso aguanta encontrar una hamburguesa de McDonalds junto a una hojaldra o a una calavera de azúcar.

Subrayó que en las zonas no urbanas se puede ver una fiesta más original y originaria, con evidencias de un pensamiento vinculado con el mundo mesoamericano, en comparación con las zonas urbanizadas en donde se tienen ciertas influencias del exterior.

La especialista de la UPAEP mencionó que a nivel de familia se tienen que fomentar mucho los valores y tradiciones de México, de ahí que sean los niños quienes coloquen la ofrenda con el apoyo de los papás, además que todo esto les da una idea y certeza de donde vienen.

"Probablemente no conocen al abuelito muerto o al algún otro ser querido que por medio de la foto, que no debe faltar en los altares, se vinculan y tienen identidad familiar", acotó.

Consideró que las tradiciones no necesariamente se pierden, sino que se transforman y lo que se debe hacer es construir una solidez de lo que es mexicano, para que a pesar de estas influencias externas se puedan mantener las fiestas en el sentido más originario.