Cambian sones huastecos por canciones que gustaban a los difuntos

Como cada año, huapangueros queretanos hacen a un lado su repertorio tradicional, conformado por sones huastecos y retoman las canciones rancheras y boleros, para recordar a los muertos el 1 y 2 de noviembre, en los panteones municipales.

"El Querreque", "La Cecilia", "Las Tres Huastecas", "El Necio", "Las Conchitas", "El Queretano" y muchos sones huastecos más, quedarán guardados esos días, dado que familias y amigos llevarán música diferente a sus seres queridos, cuyos restos descansan en algún panteón de la entidad.

Don Gorgonio, violinista del trío Ilusión Serrana, relata que en el Día de Muertos tienen bastante trabajo en los camposantos, "pues mucha gente nos busca para llevarle música a sus difuntos, pero prefieren que toquemos canciones rancheras y boleros".

Al respecto, precisó que la gente les pide canciones como: "La tumba Falsa", "Cruz de Olvido", "Cruz de Madera", "Amor Eterno", "Adiós de Carrasco" y muchas más, que tienen que ver con la transición natural e inevitable de la vida a la muerte.

Ejecutante de violín por más de 30 años, Don Gorgonio menciona que, tocar en los panteones las canciones que eran del gusto de los difuntos es una satisfacción personal, que además les deja buenas ganancias.

Refirió que en el Día de Muertos se llevan hasta 800 pesos en ganancias, cuando en un día ordinario, tocando en restaurantes y bares de la capital queretana, apenas logran reunir 300 o 400 pesos.

"El 1 y 2 de noviembre vamos a ofrecer nuestros servicios a los panteones de la ciudad de Querétaro y también a los de El Marqués y Corregidora, que están cerca, y nos llevamos hasta 800 pesos en los dos días", confirmó el músico.

Explicó que no ha sido un problema cambiar su repertorio huapanguero por el de canciones rancheras y boleros, ya que tienen varios años viviendo de las canciones que ofrecen en la milenaria costumbre de llevar música a los finados.

"Finalmente, estamos para lo que el cliente pida y si quieren rancheras y boleros, pues nos los aprendemos y los tocamos", señaló el violinista, seguro de que este fin de semana habrán de tener "mucha chamba" en los cementerios queretanos.