Muestra el Estanquillo tesoro musical mexicano

Más de 500 partituras ilustradas y publicadas en México entre 1850 y 1950, de compositores como Miguel Lerdo de Tejada, Manuel M. Ponce, Juventino Rosas y Agustín Lara, entre otros, integran la exposición "Partituras Mexicanas Ilustradas, un Tesoro Inaudito".

La muestra, que a partir del 30 de octubre se presenta en el Museo del Estanquillo, revisa los temas musicales y gráficos de las partituras desde diversas perspectivas, que van desde el estudio de los elementos nacionalistas y las cuestiones de género, hasta los cambios culturales derivados de la Revolución mexicana y los nuevos medios de comunicación.

La exhibición busca valorar el trabajo de compositores mexicanos como: Miguel Lerdo de Tejada (1812-1861), Manuel M. Ponce (1882-1948), Juventino Rosas (1868-1894) y Alfonso Esparza Oteo (1894-1950), quienes fueron parte fundamental del origen de la música mexicana que exaltaba las ideas nacionalistas.

Asimismo, la exhibición tiene como objetivo mostrar la importancia de autores del siglo XX, entre los que se encuentran Agustín Lara (1900-1970), Mario Talavera (1885-1960), Gonzalo Curiel (1904-1958) y María Grever (1885-1951).

De acuerdo con la curadora de la muestra, Margarita Barajas, la lista de ilustradores de las portadas de estas partituras incluyen nombres como: Constantino Escalante (1836-1868), José María Villasana (1848-1904), José Guadalupe Posada (1852-1913) y Ernesto García Cabral (1890-1968).

Dijo que tanto la música e imágenes de las partituras sirvieron para transmitir valores e ideales oficiales tanto políticos como religiosos y también para hacer publicidad de comercios o productos.

Para Rafael Barajas "El Fisgón", en el siglo XIX el único acceso a la música con el que contaban las familias mexicanas, era la propia ejecución, "es decir, no había fonógrafo, radio, casette, entonces, la gente que deseaba escuchar música, la tenía que hacer".

Comentó que la música en el siglo XIX, era muy difundida entre la población y refirió que la exposición misma, que se presentará en el marco de la Noche de Museos, pretende rescatar la cultura musical, a partir de la imprenta musical.

"También revisa lo que ha sido la cultura musical en el siglo XX. Es una muestrea que tiene varias aristas, entre ellas, las propias partituras, muchas de ellas muy bonitas, e interesantes porque son un esfuerzo importante en cuanto a diseño", expresó.

Señaló que "Partituras Mexicanas Ilustradas, un Tesoro Inaudito", rescata un tesoro musical que no se había escuchado, "pues muchas de ellas, no habían sido grabadas hasta ahora".

Nuevamente Margarita Barajas, comentó que la cuestión del género se hace presente principalmente en la sección titulada "Aires del bello sexo".

En ella, se muestra la representación de la figura femenina como un ser etéreo, soñador y virginal que ayudaba a condicionar el papel de la mujer burguesa mexicana como virtuosa y dedicada a su hogar a través de la desmaterialización de su sexualidad y la descorporización de la mujer real.

También comentó que personajes de la calle como el pregonero o la tamalera aparecieron en estas portadas con el afán de apuntalar la creación de una naciente noción de lo mexicano basado en lo popular.

De acuerdo con los organizadores, las partituras presentadas en esta muestra, dan cuenta del nacimiento del Estado Nación, de la patria del criollo, del sentir nacional decimonónico que permea hasta la fecha.

Pero también documentan la gran producción musical nacional, la influencia de los compositores europeos en los músicos mexicanos, la idealización del rol de la mujer que se pretendía fuera la norma en la clase burguesa: elementos que ilustran la historia, sociedad y política mexicana de 1850 a 1950.

A lo largo de los seis meses que durará la exhibición, se presentará un nutrido programa de actividades públicas, conformado por conciertos de música mexicana a cargo de músicos invitados como el ensamble chiapaneco Meliphone, que ofrecerá una presentación el día de la inauguración de la muestra.

También se realizarán conferencias académicas a cargo de la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez (CENIDIM), así como representaciones teatrales.

La exposición permanecerá abierta hasta el 28 de abril de 2014 en el recinto situado en la calle de Isabel La Católica.