Cumplen primera fase de verificación de armas químicas en Siria

Los inspectores de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) y las Naciones Unidas han completado su primera fase de verificaciones llevadas a cabo en 21 de los 23 sitios de arsenal químico declarados por Siria.

Los expertos han verificado hasta ayer domingo 21 de los 23 lugares relacionados con las armas químicas, pero los dos sitios restantes no han sido visitados por razones de seguridad, indicó la OPAQ en un comunicado divulgado por medios internacionales.

La OPAQ, con sede en La Haya (Holanda), no aclaró quién era el responsable sobre el problema de seguridad, pero aseguró que las negociaciones para garantizar las condiciones necesarias para el acceso seguro a esos dos sitios continuarán.

En la primera fase, los inspectores se centraron en verificar las instalaciones de producción y almacenamiento de armas químicas a partir de los datos aportados por Siria, mientras en la segunda fase, posterior al 1 de noviembre, comenzará la destrucción de armas químicas.

La OPAQ, recién galardona con el Premio Nobel de la Paz, confirmó que Siria le envió su plan de destrucción de armas químicas dentro del plazo fijado, como parte del acuerdo alcanzado en septiembre pasado entre Rusia y Estados Unidos.

Según las Naciones Unidas, Siria posee unas mil toneladas de armas químicas, incluido gas sarín, mostaza y el agente nervioso VX, por lo que su control, transporte y destrucción es "peligroso" y el proceso total puede tardar algo menos de un año.

Los inspectores llegaron el pasado 1 de octubre a Damasco para verificar la aplicación de la resolución 2118 de las Naciones Unidas, que ordena la destrucción del arsenal químico de Siria antes de mediados de 2014.

La resolución alejó la amenaza lanzada por Estados Unidos y otros países de emprender una acción militar contra el régimen de Bashar al-Assad, al que atribuyen el ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto, que dejó más de mil 400 muertos.

La conclusión de la primera fase de verificación a los sitios de armas químicas coincidió con la llegada a Damasco del enviado especial de las Naciones Unidas y la Liga Árabe, Lajdar Brahimi, para tratar de asegurar la presencia del régimen sirio en la Conferencia de Ginebra 2.

Brahimi, quien llegó a Siria procedente de Líbano, se reunirá con funcionarios sirios para preparar la conferencia, prevista para el próximo mes de noviembre, pero se desconoce si mantendrá un encuentro con el presidente Bashar al-Assad.

Hasta ahora, el régimen sirio ha adelantado que tiene intención de participar en la Conferencia de Ginebra- 2, mientras que la principal alianza opositora, la Coalición Nacional para las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria (CNFROS), se ha mostrado reticente.

La CNFROS decidirá su participación durante una reunión en Estambul el 9 y el 10 de noviembre, aunque condiciona su asistencia a que se pacte la salida del poder de al-Assad.

Mientras el principal grupo opositor se muestra indeciso, al menos 19 facciones armadas han rechazado participar en la conferencia y consideran un acto de "traición" acudir a ella.