Reprime policía turca a manifestante frente a tribunal de Ankara

La Policía turca reprimió hoy a miles de manifestantes concentrado frente a un tribunal de Ankara, que decidió poner en libertad condicional a un policía acusado de la muerte de un manifestante durante las protestas del parque Gezi, de junio pasado.

Las fuerzas de seguridad lanzaron cañones de agua y gases lacrimógenos contra unos dos mil manifestantes concentrados fuera del Palacio de Justicia de Ankara, para expresar su indignación y rechazó a la decisión de la corte sobre el policía Ahmet Sahbaz.

Después de que el abogado del policía alegó que su cliente actuó en defensa propia, la Corte determinó aplazar el juicio hasta el 2 de diciembre, dejar en libertad condicional al agente y que comparezca a través de una videoconferencia.

La decisión causó la irá de los manifestantes que desde temprano se congregaron frente a la Palacio de Justicia para seguir de cerca el caso y exigir castigo al uniformado por la muerte de Ethem Sarisuluk, de 26 años de edad.

El uniformado está acusado de disparar mortalmente contra Sarisuluk durante una manifestación el 2 de junio pasado, para protestar contra la represión de las autoridades contra los activistas que denunciaban el plan para desparecer el parque Gezi de Estambul.

Seis personas, incluido un policía, murieron durante las dos semanas protestas de junio pasado en la Plaza de Taksin de la ciudad de Estambul, las más importantes registradas en Turquía desde que llegó al poder el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, en marzo de 2003.

Los manifestantes, entre los que se encontraba Sayfi Sarisuluk, madre del joven asesinado, intentaron irrumpir a la Corte, enfrentándose con las fuerzas de seguridad que resguardaban la seguridad del recinto, según un reporte de la edición electrónica del diario Hürriyet.

La tensión aumentó luego de que la multitud empezó a romper los cristales del edificio, lo que obligó a las fuerzas del orden público a disparar cañones de agua y lanzar gases lacrimógenos contra los manifestantes, que gritaban "¡Queremos justicia!".

De acuerdo con el reporte del diario, varias personas resultaron heridas e intoxicadas por la inhalación del gas, entre ellas la madre de Sarisuluk, quien tuvo que ser trasladada a un hospital cercano, mientras que 18 de los manifestantes fueron detenidos.

La primera audiencia del caso, prevista para el 23 de septiembre pasado, fue pospuesto poco antes de que comenzara, debido a las protestas y disturbios desatados por los manifestantes fuera de la corte.