Elecciones presidenciales en Georgia fueron libres y limpias: OSCE

Las elecciones presidenciales en Georgia, ganadas por el candidato oficialista Gueorgui Margvelashvili con más del 62 por ciento de los votos, fueron libres y limpias, aseguró hoy la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

"Los comicios celebrados la víspera en Georgia se gestionaron de manera profesional, eficiente, transparente, en un ambiente amistoso y constructivo", señalaron los observadores de la OSCE en un comunicado divulgado por la agencia de noticias Civil Georgia.

El coordinador especial de la misión de observadores de la OSCE, João Soares, destacó que "la limpieza de estas elecciones después de una cohabitación política muestra que la democracia de Georgia está madurando".

Un total de 19 mil 746 observadores locales de 65 organizaciones y mil 241 de 60 instituciones internacionales, entre ellas la OSCE, vigilaron el desarrollo de los comicios.

Margvelashvili, candidato de la coalición gobernante Sueño Georgiano, encabeza el escrutinio de las elecciones presidenciales con el 62.13 por ciento de los votos, por lo que es innecesaria una segunda vuelta, informó la Comisión Electoral Central (CEC) de Georgia.

Con el escrutinio del 99.7 por ciento de los colegios electorales, David Bakradze, candidato del Movimiento Nacional Unido (MNU), del saliente presidente Mijail Saakashvili, obtiene el segundo lugar con el 22 por ciento de los sufragios.

La expresidenta del Parlamento, Ninó Burdzhanadze, logró el 10 por ciento de los votos, mientras que los restantes 20 candidatos apenas figuraban en el escrutinio.

Según la CEC, la participación fue del 46 por ciento del padrón electoral, cifrado en poco más de 3.5 millones de ciudadanos.

Tras conocer los resultados de las encuestas a pie de urna, Bakradze admitió su derrota y felicitó a Margvelashvili por su victoria.

La identidad del vencedor tiene una importancia relativa, porque, en virtud de las enmiendas a la Constitución del país, Georgia ha dejado de ser un régimen presidencialista y se ha convertido en un régimen parlamentario, donde el personaje clave es el primer ministro.

Según esta reforma constitucional, aprobada en 2011, el primer ministro debe ser nombrado por el Parlamento, mientras el jefe de Estado desempeñará funciones representativas, pero conservará el mando supremo de las fuerzas armadas y la facultad de decretar el estado de excepción.

El nombre del candidato a ocupar la jefatura del gobierno será anunciado una semana después de la elección del presidente, pero los medios georgianos ya mencionan a los dos aspirantes con mayores posibilidades de acceder al cargo.

Se trata de los actuales ministros del Interior, Irakli Garibashvili, y de Economía, Gueorgui Kvirikashvili, ambos antiguos socios de negocios del primer ministro, Bidzina Ivanishvili.