Denuncian fracaso estatización de Corporación Venezolana de Guayana

La estatización de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) fue un lamentable fracaso y sus empresas filiales, productoras de acero y aluminio, están en quiebra, denunció hoy el dirigente sindical Américo De Grazia.

"Hoy compramos cabillas (varillas) en el exterior porque no se producen en el país, cuando antes la exportábamos", precisó el secretario general del partido la Causa R y diputado a la Asamblea Nacional (Congreso Unicameral) por el suroriental estado Bolívar.

De Grazia, en diálogo con Notimex destacó que la causa de la tragedia que vive la CVG obedece a la colocación en puestos claves a toda una sargentería inepta, carentes del más mínimo conocimiento de lo que es gerenciar una planta de aluminio, de hierro o de acero.

"La situación ha llegado a extremos tales que el general Carlos Osorio, presidente de la CVG designó a una modelo de televisión para discutir los contratos colectivos de todo el holding, conformado por unos 30 mil trabajadores", dijo el dirigente gremial.

Añadió que el gobierno justificó la reestatización de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), en que la empresa argentina Ternium se negaba a firmar un nuevo contrato colectivo con sus trabajadores y porque tampoco abastecía el mercado interno de cabillas.

"Cinco años después no ha habido manera de que se suscriba una contratación colectiva, y hoy la tragedia es que le compramos cabillas a la misma Ternium, pero a sus filiales de México, Brasil y Colombia. El remedio resultó peor que la enfermedad", afirmó.

De Gracia subrayó que "este régimen tiene entre cuatro y ocho años que no firma un contrato colectivo, en violación flagrante del convenio 87, suscrito en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre la libertad sindical".

Señaló que en la quiebra de la CVG hay una responsabilidad directa del gobierno porque fue quien ordenó reducir la producción de hierro y aluminio de las industrias básicas en aras de ahorro energético, y tal decisión gubernamental produjo la debacle de las mismas.

"El presidente Nicolás Maduro intenta esconder su incompetencia acusando a los trabajadores de Sidor por la falta de cabillas, algo que es responsabilidad del gobierno por su ineficacia, corrupción y saqueo perpetrado contra las empresas básicas de Guayana", afirmó.

De Grazia apuntó finalmente que la metodología del gobierno carece de los instrumentos necesarios para resolver los problemas de las empresas básicas.

"Eso nos conduce a suponer que estas, más temprano que tarde, irán al cierre, a menos que haya una rectificación del modelo", sentenció el dirigente sindical.