Nueva escalada entre China y Japón por disputas territoriales

Cuatro navíos chinos entraron hoy en aguas territoriales que Japón reclama como propias, un día después de que ambas potencias asiáticas se cruzaron acusaciones y amenazas por las disputas soberanas.

Los guardacostas japoneses informaron de que cuatro barcos del servicio de guardacostas chinos entraron hoy a las 10:00 (01:00 GMT) en las aguas territoriales de las islas Senkaku o Diaoyu, según sus nombres japonés y chino respectivamente.

Los navíos chinos patrullaron durante dos horas en esas aguas, antes de partir, agregó la fuente.

Esta nueva incursión de China en aguas reclamadas por Japón se produce después de un fin de semana de escalada verbal entre las dos potencias, que se cruzaron acusaciones de llevar a cabo actos que podría provocar un conflicto armado.

El primer ministro japonés Shinzo Abe dijo ayer en un desfile del Ejército que "no tolerará ningún cambio por la fuerza del status quo" de las islas Senkaku.

Tokio ordenó el fin de semana el despegue de cazas para responder a la presencia de aeronaves chinas que sobrevolaban las aguas internacionales cercanas al archipiélago de Okinawa.

China, por su parte, respondió a través de su ministerio de Defensa asegurando que una acción hostil en el aire contra sus aviones constituiría un "acto de guerra".

En este contexto de tensión creciente, que ha provocado la congelación de todas las reuniones bilaterales al más alto nivel desde hace meses, Japón se prepara para lanzar el 1 de noviembre y durante 17 días maniobras aeronavales.

Del 1 al 18 de noviembre participarán 34 mil hombres, aviones caza y navíos destructores en maniobras militares en el Mar Amarillo que incluirán disparos con artillería y la simulación de un desembarco en una pequeña isla inhabitada.

Situadas a dos mil kilómetros al sudoeste de Tokio, pero a tan solo 200 kilómetros de las costas de Taiwán, que también reclama su soberanía, las islas Senkaku o Diaoyu fueron nacionalizadas en septiembre de 2012 por el Gobierno del primer ministro saliente, Yoshihiko Noda.

La acción desató una serie de protestas en China y una crisis diplomática entre las dos potencias asiáticas todavía por resolver.

Las relaciones bilaterales se encuentran desde entonces impactadas por esta crisis, que ha provocado la anulación de las reuniones bilaterales al más alto nivel.

En los últimos meses Tokio ha informado de la entrada de decenas de barcos chinos en lo que considera su territorio, y ha presentado quejas oficiales al gobierno chino a través de su embajador.