Agradecido Eduardo Matos por pertenecer a El Colegio Nacional

Para el arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma (1940) ser parte de El Colegio Nacional, institución que este 2013 celebra 70 años de su fundación, es un reconocimiento para aquellos que han dado su vida a la investigación, la docencia, el arte y a las expresiones literarias.

"Un país que reconoce a sus artistas, científicos, y académicos es digno de admirarse, porque las principales naciones en el mundo tienen instituciones y reconocen a su gente", expresó en declaraciones al Consejo Nacional para la Cultural y las Artes (Conaculta).

El miembro de El Colegio Nacional desde 1993 recordó la creación de esta institución que nació en 1943 como un decreto del entonces presidente de México Manuel Ávila Camacho (1897-1955).

"Desde que se inauguró El Colegio Nacional con los 15 miembros iniciales en 1943, la arqueología ha estado presente con Alfonso Caso, luego Ignacio Bernal, yo fui el tercero. Digamos que lo que me lanzó a esto fueron los trabajos del Templo Mayor que yo dirigí", apuntó.

Asimismo, refirió que cuando ingresó a esta institución, el 24 de junio de 1993 gracias la doctora Beatriz Ramírez de la Fuente quien lo propuso como miembro, dedicó su discurso a Caso y a Bernal, figuras indiscutibles de la arqueología nacional.

"Ahora aquí estamos con un enorme orgullo y agradecimiento al Colegio mismo", apuntó el autor de "Muerte a filo de obsidiana".

El también miembro del Seminario de Cultura Mexicana y de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística destacó que actualmente El Colegio Nacional reúne un panorama general en donde a sus 40 integrantes son considerados miembros eméritos de la nación, cuya misión es difundir su conocimiento.

"Nos reunimos cada mes, dialogamos y platicamos con los otros compañeros, colegas y aprendemos de otras ramas. Por ejemplo, escuchamos a Mario Molina, un químico Premio Nobel o a José Emilio Pacheco, hay toda una gama de personalidades que forman parte del Colegio mismo y se aprende mucho de ellos", compartió.

El investigador galardonado con la Medalla Henry B. Nicholson, Harvard University, señaló que cumplir con sus deberes, como el de impartir en conferencias, es gratificante:

"Es un gran placer venir aquí, (a la sede de El Colegio, Luis González Obregón 23) platicar con los colegas, programar ciclos de conferencia, etcétera, etcétera", expresó.

Para el Miembro Honorario del Archaeological Institute of America, el lema de la institución de la que forma parte desde hace 20 años, "Libertad por el saber", es claro en su significado y simbolismo.

"Para el conocimiento tiene que haber libertad, libertad de todo tipo, de expresión de cátedra, pues es la que te va a permitir realmente volar y arrancar.

"Por eso nuestro símbolo es un águila empezando a tomar el vuelo. Esta libertad por el saber es muy significativa porque implica esa necesidad de que en la libertad se pueden hacer muchas cosas, en las tiranías pues es muy difícil", explicó.

El Colegio Nacional, comentó, ha ido agregando paulatinamente nuevas tecnologías, por ejemplo para dar a distancia conferencias con el fin de estar más al día en estas formas de difusión y divulgación.