Se convierte Néstor Kirchner en el último mito de Argentina

El ex presidente argentino Néstor Kirchner se consolidó como un mito en este país sudamericano tras su muerte, ocurrida el 27 de octubre de 2010, la cual sorprendió a todos los argentinos.

A tres años de su fallecimiento, el nombre del ex mandatario está presente en miles de obras públicas emplazadas en todo el país como parte del proceso de mitificación encabezado por su viuda y sucesora, Cristina Fernández.

La presidenta, quien en sus discursos ni siquiera lo menciona por su nombre, sino que se refiere a "Él", como si fuera una especie de figura divina, no podrá conmemorar este aniversario en la patagónica localidad de Río Gallegos, en el mausoleo en el que fue sepultado.

Fernández tendrá que permanecer en la residencia presidencial de Buenos Aires, donde cumple un estricto reposo médico luego de la operación al cerebro a la que fue sometida el pasado 8 de octubre.

A diferencia de los primeros dos aniversarios, ahora no se prevén actos multitudinarios para homenajear a Kirchner, ya que la fecha coincide con las elecciones en las que se renovarán en forma parcial la Cámara de Diputados y de Senadores.

Durante la semana se transmitió un anuncio en honor al ex mandatario, en el que varios artistas repiten el discurso que ofreció el 25 de marzo de 2003 durante su toma de posesión y en el que prometió que no dejaría sus convicciones en la Casa Rosada.

Con la presidenta ausente, los principales referentes del oficialismo, tanto legisladores como funcionarios, realizaron un discreto homenaje a Kirchner el pasado jueves en el Congreso bajo el lema "Para que florezcan mil flores".

La figura del ex mandatario ha sido omnipresente durante estos tres años en la política argentina, ya que impulsó, por ejemplo, la contundente reelección de su esposa en 2011, quien ganó con el 54 por ciento de los votos.

La revalorización de Kirchner comenzó a construirse la mañana del 27 de octubre de 2010, cuando un paro cardiorrespiratorio puso fin a su vida justo cuando estaba en plena precampaña para volver a la Presidencia en los comicios de octubre del año pasado.

La incredulidad sobre su muerte se transformó en sorpresa cuando miles de ciudadanos colmaron el centro de Buenos Aires para lamentar la pérdida de quien muchos consideran como el mejor presidente argentino desde la recuperación de la democracia.

Kirchner, quien fue el político más importante de este país durante los últimos siete años previos a su muerte, ejerció el poder con un estilo de confrontación, apoyado en su alianza matrimonial y política con Cristina Fernández.

Nacido el 25 de febrero de 1950 en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, a mil 700 kilómetros al sur de Buenos Aires, Kirchner mostró desde adolescente su vocación militante al integrarse a las filas de la Juventud Peronista.

Después de la pausa obligada en su carrera política por la dictadura militar (1976-1983), el abogado se convirtió en gobernador de su provincia natal por 12 años, hasta que en 2003 alcanzó la Presidencia del país en medio de una grave crisis política, social y económica.

La renovación de la desprestigiada Corte Suprema, la defensa de los derechos humanos de las víctimas de la dictadura, un discurso crítico hacia los organismos internacionales de crédito y la estabilización económica le valieron a Kirchner el auge de su popularidad.