Ser fotógrafo es una elección: Annie Leibovitz

Tras recibir hoy el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2013, en el emblemático Teatro Campoamor, la fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz afirmó que "ser fotógrafo es una elección".

Ante los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, y la reina Sofía, señaló: "Comprendí de joven que lo que hacía tenía importancia. A principios de la década de los 70, tuve la suerte de formar parte de una revista, Rolling Stone, donde me tomaron en serio".

"Tan en serio como podía ser tomada una chica que trabajaba en una revista en aquella década", agregó Leibovitz, a la vez que refirió que su vida transcurrió de un trabajo a otro.

Abundó que "hacía fotos de los conciertos de rock, pero nunca oía la música. Mirar no me permitía hacer nada más. Mi estado de ánimo dependía de la última fotografía tomada".

Compartió, además, que "si hacía una buena fotografía, estaba eufórica, viva. Si mis fotos no eran buenas, me sentía fatal, fracasada y deprimida, hasta que hacía la siguiente fotografía buena".

Leibovitz, quien en sus inicios fue reportera gráfica y luego se vio haciendo retratos, expuso: "El retrato me dio la libertad de poder tomar partido, tener una opinión, ser conceptual y poder seguir contando historias. No tengo las habilidades sociales que tienen muchos buenos retratistas, pero amo la fotografía. La fotografía siempre ha sido lo primero".

Aseguró que para el fotógrafo, la imagen no es sólo algo que queda registrado, sino "la expresión de un punto de vista".

"El trabajo del fotógrafo es expresar ese punto de vista de forma tan acertada y consciente como le sea posible, con su talento, experiencia e intuición", subrayó.

Reiteró que el fotógrafo es quien registra la experiencia de la mirada y la transforma en una imagen duradera.

Respecto al Premio que recibió hoy, dijo: "Humildemente, creo que este honor refleja la convicción de que la fotografía tiene un poder increíble".

Aseveró que a pesar de que la fotografía está cambiando, la imagen es cada vez más relevante y con más fuerza.

Manifestó su agradecimiento por el galardón que le une a un grupo maravilloso de artistas, escritores, compositores, arquitectos y cineastas, y añadió: "Me viene a la mente una galardonada anterior que significó mucho para mí: Susan Sontag", de quien fue pareja.

Leibovitz puntualizó que para ella, la fotografía representa la vida misma. "Es comunicación y permite el intercambio de experiencias. También nos permite mostrar a otros lo que vemos, las cosas que nos fascinan, las personas y los lugares que amamos y apreciamos", consideró.

Expresó que "algunos fotógrafos desvelan nuestras dificultades y desdichas, aquello que nos traiciona y nos frena. Otros nos transportan a mundos que nunca podríamos visitar, o nos ayudan a entender mejor a personas a las que, de otra manera, nunca conoceríamos".

Por otro lado, lamentó que el valor de la fotografía, como una actividad seria, se ha puesto en duda desde la invención de las cámaras.

"Durante mucho tiempo, la cuestión fue qué si la fotografía era arte o no. Finalmente, se decidió que sí, pero ahora la pregunta es si la fotografía ha muerto o no", comentó.

Al hacer alusión sobre el futuro de la fotografía en la era digital, declaró que el arte fotográfico se inventó, precisamente, para que cualquier persona pudiera crear una imagen.

Se inventó para que cualquier persona, de cualquier clase o posición social, pudiera tener una imagen de ella misma o de sus familiares y amigos, o de los paisajes y las vistas, incluso de las cosas que fueran importantes para ella, afirmó.

El poder de la fotografía, dijo, es el de compartir nuestras experiencias con otras personas, al margen de las diferencias temporales y geográficas, así como de las alusivas a la educación y las creencias.

"Es el poder de mostrar lo que, de otra manera, no podría creerse. El poder para detener y retener esos momentos que acaecen fugazmente a nuestro alrededor", concluyó.