Alaba ONU reconocer la alimentación como derecho constitucional

El relator especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, alabó que varios países de África y de Latinoamérica, entre ellos México, hayan considerado la alimentación como un derecho constitucional.

"El primer paso es que los gobiernos confieran al derecho a la alimentación una sólida base jurídica, a través de su inclusión en sus respectivas constituciones y derechos", dijo De Schutter, en su informe final ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).

De Schutter identificó en su informe a los países que registraron verdaderos progresos en la aplicación del derecho a la alimentación, detalló qué procesos han seguido para ello y las propuestas de medidas adicionales para convertirlo en un derecho plenamente operativo.

"Durante la última década, varios países de América Latina y África han abierto un camino que otros pueden seguir ahora", indicó.

Citó que la reforma de 2011 para la introducción del derecho a la alimentación en la Constitución de México se logró luego de 20 años de campaña de los grupos de la sociedad civil, en el marco del "Frente por El Derecho a la Alimentación".

Señaló que Sudáfrica, Kenia, México, Costa de Marfil y Níger "ya han dado protección constitucional directa al derecho a la alimentación", mientras que en El Salvador, Nigeria y Zambia ya s iniciaron diversos procesos de reforma en este sentido.

En su informe, luego de seis años de permanecer en el cargo, De Schutter, subrayó "el resurgimiento del derecho" a la alimentación que ha seguido en todo el mundo durante la última década.

"En un momento en el que co-existen múltiples visiones, en ocasiones opuestas, de la seguridad alimentaria, resulta impresionante ver cómo tantos Estados adoptan leyes, políticas y estrategias para la realización del derecho a la alimentación", expresó.

El relator especial manifestó su satisfacción "al ver también a tantas personas avanzar imparables en lo que ahora es un movimiento mundial en defensa del derecho a la alimentación".

Para De Schutter "considerar la alimentación como un derecho humano refuerza la coherencia y el sentimiento de responsabilidad", ayuda a acortar diferencias ya que sitúa la seguridad alimentaria de todas las personas en el núcleo de cualquier jerarquía de toma de decisiones.

"Convierte precisamente esta toma de decisiones en un proceso participativo y responsable", afirmó.

"He podido constatar que las leyes y políticas de seguridad alimentaria basadas en prerrogativas y derechos -acceso a los recursos productivos, a productos alimenticios y a sistemas de protección social- permiten una seguridad alimentaria reforzada", agregó.

Así, esos sistemas trascienden cualquier cambio en el panorama político, económico y agrícola, lo que permite ganarle importantes batallas al hambre, indicó.

De Schutter destacó que la dedicación de los Parlamentos por el derecho a la alimentación "ha ayudado a inspirar e impulsar movimientos en defensa del derecho a la alimentación, especialmente en América Latina".

Consideró que el Frente Parlamentario contra el Hambre sirve como una red para el intercambio de buenas prácticas entre los diputados de los Parlamentos de América Latina para fomentar la adopción de actos legislativos que protejan el derecho a la alimentación.

Ese Frente ha permitido crear otros frentes parlamentarios nacionales.

El informe del experto de la ONU se fundamenta en las 11 misiones nacionales realizadas durante su mandato.

Además de las contribuciones de toda una serie de Estados de todas las regiones, y las consultas regionales sobre el derecho a la alimentación organizadas en América Latina y el Caribe (2011), África Oriental y Meridional (2012) y África Occidental (2013).

"Los países y regiones que más han avanzado en la realización del derecho a la alimentación, son aquellos en los que las múltiples contribuciones interdependientes por parte de actores estatales y no estatales hacen que ambas partes sean responsables mutuamente", enfatizó.