Proponen brindar refugio 6 meses a mujeres violentadas en Coahuila

Las mujeres coahuilenses víctimas de la violencia intrafamiliar o violencia extrema deben permanecer mínimo seis meses en albergues y recibir la atención psicológica necesaria, propuso aquí el diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), José Refugio Sandoval Rodríguez.

El legislador local del PVEM, expuso que la actual Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en el estado sólo contempla que puedan estar en un refugio por tres meses, lo cual consideró que es un tiempo insuficiente, porque al salir vuelven a ser de nuevo víctimas de violencia.

Expuso que para ello presentó una iniciativa con punto de acuerdo, a fin de modificar el artículo 38, para que la permanencia de las víctimas en los refugios no sea menor a seis meses, a menos que persista su inestabilidad física, psicológica o su situación de riesgo.

Asimismo, incluye que el personal médico, psicológico y jurídico a cargo, evalúe periódicamente a las víctimas y determine cuál es su situación, con la finalidad de que puedan realmente tener acceso a una vida libre de violencia.

"En la actualidad hemos visto como los casos de mujeres que son víctimas de la violencia intrafamiliar ha ido en aumento y desafortunadamente algunas de ellas son víctimas de violencia extrema en el seno de sus familias a pesar de los intentos del gobierno por frenar estos abusos nada se ha podido hacer para detenerlo", refirió.

Expuso que en muchos casos las mujeres presentan denuncias que sólo quedan en papel, donde el Ministerio Público no las canaliza a los refugios que operan en el estado, "lo cual muchas veces las hace doblemente victimizadas, porque al regresar al domicilio, la violencia se recrudece a raíz de la denuncia".

Señaló que la medida propuesta de que permanezcan por seis meses en un refugio, es con el objetivo de que puedan desarrollar alguna actividad que les permita mantenerse a sí mismas y a sus hijos y con ello garantizar que por necesidad no tenga que regresar al domicilio conyugal, en donde sólo reciben agresiones.